
Actualizado
Martes
, 10-11-09 a las 16
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No les importa si se paga bien o mal o si les ofrecen seguridad en su puesto de trabajo. A la mayoría de los jóvenes españoles lo que más les preocupa es el paro, pero su trabajo ideal es aquel que les permita desarrollar sus intereses personales y/o su cualificación profesional, o montar un negocio propio donde ser su propio jefe, mientras que ser funcionario de administraciones públicas pierde atractivo.
Estas conclusiones se desprenden del «Perfil de los jovenes españoles y su relación con la cultura emprendedora», un estudio realizado por la Fundación Bertelsmann a partir de mil entrevistas realizadas entre el 22 de septiembre y el 7 de octubre de 2009 con personas de entre 18 y 30 años.
Estas conclusiones se desprenden del «Perfil de los jovenes españoles y su relación con la cultura emprendedora», un estudio realizado por la Fundación Bertelsmann a partir de mil entrevistas realizadas entre el 22 de septiembre y el 7 de octubre de 2009 con personas de entre 18 y 30 años.
En cuanto a las principales preocupaciones, el estudio refleja que el paro (62%) es el asunto que más les afecta, seguido de la vivienda (30%) y de las drogas (27%). Además, para los jóvenes, el principal problema de nuestro mercado laboral no son los contratos precarios (7 por ciento) o los sueldos bajos (4 por ciento), sino la falta de trabajo en sí misma (42 por ciento).
También consideran un problema, pero en menor medida, la educación (20 por ciento), la crisis económica (18 por ciento) y el alcoholismo o el botellón (13 por ciento). En cuanto a asuntos más específicos del ámbito educativo, obtienen similar porcentaje de preocupación por parte de los jóvenes el sistema educativo y el Plan Bolonia (23 por ciento) y las actitudes que impiden una mayor excelencia en la educación, como la falta de respeto, la disciplina, el interés o la motivación (22 por ciento).
La mayoría ha pensado montar un negocioAsimismo, los jóvenes españoles se revelan como grandes emprendedores, aunque sea en la teoría, ya que el 60 por ciento ha pensado alguna vez en poner en marcha su propia empresa, pero la mayoría no ha podido montarla por falta de dinero. En esta área, la vocación vuelve a jugar un papel muy importante, ya que casi la mitad de los que han pensado en aventurarse a crear su propio negocio lo harían como un modo de realización personal, frente al 25 por ciento que lo haría por resolver su situación laboral y uno de cada cuatro para aumentar su poder adquisitivo.
En este sentido, los jóvenes valoran más que en su trabajo tengan plena libertad para definir sus propias actividades, plazos y procedimientos o puedan integrar suss necesidades personales, familiares y profesionales, que la seguridad y estabilidad.
La mayoría ha pensado montar un negocioAsimismo, los jóvenes españoles se revelan como grandes emprendedores, aunque sea en la teoría, ya que el 60 por ciento ha pensado alguna vez en poner en marcha su propia empresa, pero la mayoría no ha podido montarla por falta de dinero. En esta área, la vocación vuelve a jugar un papel muy importante, ya que casi la mitad de los que han pensado en aventurarse a crear su propio negocio lo harían como un modo de realización personal, frente al 25 por ciento que lo haría por resolver su situación laboral y uno de cada cuatro para aumentar su poder adquisitivo.
En este sentido, los jóvenes valoran más que en su trabajo tengan plena libertad para definir sus propias actividades, plazos y procedimientos o puedan integrar suss necesidades personales, familiares y profesionales, que la seguridad y estabilidad.


