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El comité de Derechos inicia el proceso discilinario contra el vicealcalde y contra Costa
La intervención del vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, en la reunión de la ejecutiva popular tuvo la virtualidad de disgustar a la práctica totalidad de los miembros de la dirección, algunos de los cuales, como Rita Barberá, Miguel Arias -«coño, un poco de grandeza», le reclamó- o Teófila Martínez le reprocharon el tono de un discurso en el que se disculpó por las formas de sus explosivas declaraciones contra Esperanza Aguirre en «El País», pero no por el fondo.
Sólo salieron en su defensa el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el presidente de Nuevas Generaciones, Ignacio Uriarte, que le justificaron apelando, uno, a su lealtad al partido, y el otro a la situación que se vive en el PP madrileño.
El caso es que Cobo se ha colocado la soga al cuello de cara a la cita que tiene hoy en el Comité Nacional de Derechos. Lo que en un principio se pensó que fuera un apercibimiento, propio de una infracción «leve», puede acabar convertido en una suspensión de militancia, conforme a una infracción grave.
Cobo se echó a la ejecutiva encima cuando argumentó, entre otras cosas, que él sólo tiene que dar cuentas a su jefe directo, Alberto Ruiz-Gallardón, o cuando aseguró sentir miedo por su familia en referencia al caso del espionaje.
También llegó a sugerir la necesidad de que se constituya una gestora en el PP madrileño cuando recordó que este mecanismo ya funciona en muchos pueblos de la Comunidad por imposición de Aguirre. Pero todo ésto, dijo, lo ha hecho en «beneficio de Rajoy». Eso sí, pidió disculpas al partido y a aquellos que hayan podido sentirse molestos y dijo estar dispuesto a asumir las consecuencias disciplinarias. También recordó que sus cargos están a disposición del partido. Cobo tomó la palabra en dos ocasiones, pero la impresión que quedó la segunda vez fue tan mala como la primera.
El Comité Nacional de Derechos y de Garantías, en una reunión extraordinaria posterior al comité ejecutivo de ayer, decidió abrir expediente disciplinario a Cobo y nombrar a un instructor, sin que se descarte que se proceda hoy a una suspensión cautelar de militancia. También se acordó abrir expediente y nombrar instructor para el caso de Ricardo Costa y otro expediente, éste informativo, también con instructor, para la denuncia de Francisco Álvarez-Cascos por la falta de custodia de papeles suyos en la organización asturiana.
La secretaría general del PP, María Dolores de Cospedal, que compareció ante la prensa al término de la reunión, no quiso adelantar la sanción que se le impondrá al vicealcalde bajo el argumento de que el Comité «es independiente». Pero lo cierto es que el papel de Cospedal en el encauzamiento de la crisis está siendo fundamental y ayer se lo reconocieron entre otros Luis de Grandes, Rita Barberá y Celia Villalobos.
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