Actualizado
Miércoles
, 04-11-09 a las 17
:
33
Después de un año y cuatro meses las dudas sobre el asesinato de Nagore siguen en el aire. El 7 de julio de 2008, San Fermín, Pamplona salía a la calle en uno de sus días más emblemáticos mientras el psiquiatra José Diego Yllanes asesinaba a sangre fría a la joven de 20 años.
José Diego, de 27 años, médico psiquiatra, conoció a Nagore de madrugada y ambos se fueron a su piso. Todo empezó como una relación consentida hasta el momento en que ella se negó al ver la violencia con la que él la trataba. Entonces la golpeó. Cuando la joven comenzó a pedir socorro el psiquiatra cesó sus gritos enstragulándola. Los Sanfermines quedaban marcados en sangre y no como consecuencia de un fatal encierro.
El crimen que conmocionó al pueblo navarro en uno de sus días más importantes no tardó mucho en resolverse. Días después José Diego Yllanes ingresaba en prisión como presunto autor del asesinato.
Dieciséis meses después el asesino de Nagore se topa con los hechos y decide reconstruir su relato del crimen. Cuenta la verdad, aunque según asegura el policía instructor del atestado del asesinato "se trata de una verdad a medias". En su relato del crimen Yllanes se muestra aturdido, desubicado y olvidadizo, aunque reconoce el crimen y cuenta cómo asfixió a Nagore. "No quise hacerlo, pero la maté apretándole el cuello".
Contradicciones en la declaraciónTras la declaración de Yllanes, el policía instructor del atestado cuenta su versión de los hechos. Asegura que aunque el psiquiatra dice la verdad oculta información. Según manifestó el instructor de las investigaciones llevadas a cabo por la Policía Foral, el procesado "negó en todo momento saber quién era la persona que había fallecido" y aseguró que no la conocía. Preguntado por el fiscal sobre qué podría resaltar de la primera declaración de José Diego Yllanes, el agente señaló que el acusado "lo pasó mal", y explicó que "pensaba las respuestas, sollozaba y estaba en un estado de ansiedad".
El testigo recalcó que durante la declaración el acusado "mezclaba el no recuerdo con el puede ser así" y aseguró que cree que José Diego Yllanes "está diciendo la verdad aunque no la está diciendo toda". "Lo que dice creo que es cierto aunque no está diciendo toda la verdad", sentenció. Respecto a si Nagore y el acusado se conocían antes del 7 de julio, aseguró que "no se ha encontrado nada que nos haga suponer que había una relación anterior entre ambos". "Nagore conocía a José Diego porque era médico de la Clínica Universitaria, ella sabía quién era, pero él no, entendemos que no tenían relación porque en la información de la Clínica Universitaria no hay ningún contacto entre ellos ni en los teléfonos de ambos se encuentran contactos".
En una intervención marcada por las contradicciones aún no se sabe a ciencia cierta cómo ocurrieron los hechos y si las lagunas de Yllanes en su declaración son consecuencia de su ingesta de alcohol. El instructor del caso, sin embargo, reconoce que Yllanes "estaba influenciado por el alcohol pero no iba haciendo eses, ni balbuceaba".
José Diego, de 27 años, médico psiquiatra, conoció a Nagore de madrugada y ambos se fueron a su piso. Todo empezó como una relación consentida hasta el momento en que ella se negó al ver la violencia con la que él la trataba. Entonces la golpeó. Cuando la joven comenzó a pedir socorro el psiquiatra cesó sus gritos enstragulándola. Los Sanfermines quedaban marcados en sangre y no como consecuencia de un fatal encierro.
El crimen que conmocionó al pueblo navarro en uno de sus días más importantes no tardó mucho en resolverse. Días después José Diego Yllanes ingresaba en prisión como presunto autor del asesinato.
Dieciséis meses después el asesino de Nagore se topa con los hechos y decide reconstruir su relato del crimen. Cuenta la verdad, aunque según asegura el policía instructor del atestado del asesinato "se trata de una verdad a medias". En su relato del crimen Yllanes se muestra aturdido, desubicado y olvidadizo, aunque reconoce el crimen y cuenta cómo asfixió a Nagore. "No quise hacerlo, pero la maté apretándole el cuello".
Contradicciones en la declaración
El testigo recalcó que durante la declaración el acusado "mezclaba el no recuerdo con el puede ser así" y aseguró que cree que José Diego Yllanes "está diciendo la verdad aunque no la está diciendo toda". "Lo que dice creo que es cierto aunque no está diciendo toda la verdad", sentenció. Respecto a si Nagore y el acusado se conocían antes del 7 de julio, aseguró que "no se ha encontrado nada que nos haga suponer que había una relación anterior entre ambos". "Nagore conocía a José Diego porque era médico de la Clínica Universitaria, ella sabía quién era, pero él no, entendemos que no tenían relación porque en la información de la Clínica Universitaria no hay ningún contacto entre ellos ni en los teléfonos de ambos se encuentran contactos".
En una intervención marcada por las contradicciones aún no se sabe a ciencia cierta cómo ocurrieron los hechos y si las lagunas de Yllanes en su declaración son consecuencia de su ingesta de alcohol. El instructor del caso, sin embargo, reconoce que Yllanes "estaba influenciado por el alcohol pero no iba haciendo eses, ni balbuceaba".



