En el caso del Real Madrid, que cuenta con catorce jugadores extranjeros, todos ellos con sueldos netos superiores a los 600.000 euros, el nuevo régimen fiscal le supondría un aumento en fichas de nada menos que unos 11 millones de euros anuales.
En un caso más concreto, si el fichaje de Cristiano Ronaldo se efectuara el próximo año en lugar de en junio de este año, el Real Madrid hubiera pagado 5,59 millones de euros en impuestos, en lugar de los 3,12 que ha tenido que pagar tras su fichaje en 2009.
Por fortuna para el equipo blanco, la medida adoptada por el Congreso no tendrá carácter retroactivo, pero sí le afectará a la hora de acometer los fichajes de la temporada 2010/2011.
