Sábado
, 31-10-09
Después de dos intensos años de batalla política y judicial, Jesús Fernández, el trabajador que denunció ante la Fiscalía de Tarragona la supuesta estafa de la Clínica Terres de l´Ebre de L´Aliança, que ahora se investiga, se sentó ayer ante el juez de Tortosa para dar su versión de los hechos.
Fernández ratificó la declaración jurada que presentó ante el fiscal, en la que, entre otras cosas, acusa al citado centro de «hinchar facturas e inventarse operaciones e ingresos», irregularidades con las que el centro pudo incurrir en un fraude de más de 200.000 euros, de las que ya ha devuelto 24.241. En su testimonio, el trabajador acusó a altos dirigentes de ERC -partido en el que militaba-, entre ellos Xavier Vendrell, en aquel entonces secretario de organización de Esquerra, y Joan Puigcercòs, que en el momento del supuesto fraude era conseller de Governació.
Según la declaración de Jesús Fernández, a la que ha tenido acceso ABC, tanto Vendrell como Puigcercòs, así como otros miembros de la formación republicana como Gervasi Aspa, máximo dirigente de zona del partido, conocían el alcance del supuesto fraude y «no actuaron». Tampoco lo hicieron, según el denunciante, Manel Balcells, entonces director de Estrategia y Coordinación del SCS, y Lluís Salvado, delegado del gobierno de la Generalitat en Terres de l´Ebre. Según Fernández, Vendrell le recibió el 9 de febrero de 2007 «a instancias de Joan Puigcercòs» pero «no tomó cartas en el asunto». Josep Lluís Carod-Rovira, entonces vicepresidente del Govern, se limitó, según dice, a enviarle un SMS excusándose por no recibirle.
El empleado denuncia también la pasividad de políticos de otras formaciones como Eduardo Spagnolo (PSC), presidente de L´Aliança, que ha sido imputado en el caso por injurias a Fernández. Los otros dos imputados son Gaspart Ricard e Ismael Roldán. En su declaración, Fernández insinúa que en otros centros de la mutua se han cometido irregularidades, y cita el Sagrado Corazón de Barcelona.


