Viernes
, 30-10-09
EL presidente de la Generalitat, José Montilla, puede ser criticado por muchas cosas -como casi todos-. Pero sin duda no lo será por gastar demasiado en sus viajes oficiales. Por lo menos desde la clase empresarial catalana que el pasado fin de semana lo acompañó en su misión comercial a Argelia.
El equipo presidencial, siempre dispuesto a aprovechar al máximo el tiempo y los recursos públicos, organizó una visita de dos días y medio tan comprimida que lo más operativo era fletar un vuelo charter para cubrir las ciudades de Argel y Orán en dos días y volar directamente desde Orán a Barcelona. Y para ello, qué mejor que Spanair, la compañía recién «nacionalizada» para la causa catalanista que debe salvar de la competencia desleal madrileña el Aeropuerto de El Prat.
Tanto ajustaron los precios el Govern y la compañía que preside Ferran Soriano, que la comitiva presidencial, con dos consellers y directivos de las principales empresas catalanas se vio subida en un autocar para llegar al avión tanto a la salida como a la llegada de Barcelona. Los empresarios sólo pudieron disfrutar del finger a la llegada a Argel... pese a que la flamante T1 disponía en ese momento de accesos de sobra para el embarque y desembarque de la comitiva presidencial. Aunque el president, por supuesto, no llegó al avión en autocar. Cosas de la crisis.
No fue la única «sorpresa» para el nutrido grupo de empresarios, que el domingo comprobaron con cierto disgusto cómo el seminario de relaciones económicas Argelia-España contaba como único representante del Gobierno argelino con el secretario de Turismo. Poco consoló a los directivos en busca de oportunidades la maratón de despachos ministeriales que sí protagonizó Montilla, conscientes de que en los países del Magreb la clave es tener un buen contacto institucional. Justo lo que buscaban en el seminario, y no obtuvieron.
Ya en Barcelona, los responsables de prensa del PSC se emplearon a fondo el miércoles para convencer a la ex alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet, Manuela de Madre, de lo poco oportuno que sería someterse a las preguntas de un grupo de escolares de su localidad en un taller del Parlament un día después de que su alcalde fuera detenido. Finalmente, fue David Pérez quien representó al PSC.


