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Jueves , 29-10-09
F. D. B.
DEARBORN (EE.UU.). El mapa de las empresas automovilísticas sigue moviéndose. Sobre todo, los principales fabricantes estadounidenses, que han visto las orejas al lobo muy de cerca. Siguiendo los pasos de uno de los poderosos, General Motors, le toca el turno ahora a Ford, que también busca un comprador para su filial sueca Volvo.
De momento, todo parece indicar que el comprador será asiático. Ayer, el vicepresidente y director de finanzas de la multinacional, Lewis Booth, confirmó las negociaciones abiertas con el fabricante chino Geely, señal inequívoca de que la operación podría estar a punto de cerrarse, porque en el mundo empresarial nadie descubre sus cartas antes de lanzar el último envite. Por este motivo, Geely se ha convertido para Ford en el «negociador preferente».
La intención es vender íntegramente Volvo a Geely, sin guardarse ninguna participación, aunque mantendrá sus relaciones con la compañía sueca en algunas áreas. Booth confirmó que Ford busca un acuerdo que satisfaga a todos, y la única condición que ponen los estadounidenses es que Volvo pueda mantenerse a flote. Esto significa que Geely deberá aportar los recursos necesarios para su superviviencia, además de inversiones encaminadas a fortalecer el negocio. Una de las ideas que se está barajando es crear una franquicia mundial.
De prosperar las negociaciones, la compañía escandinava se convertiría en la cuarta marca de la que se deshace Ford en los últimos años, después de Aston Martin a un consorcio de inversores árabes, y de las compañías británicas Jaguar y Land Rover al grupo indio Tata.
Ford quiere ofrecer todo tipo de facilidades para la venta de Volvo. Booth confirmó, en este sentido, que se tendrá en cuenta en esta negociación la opinión de accionistas, representantes sindicales y del propio Gobierno sueco.
«Cualquier eventual operación debe asegurar que Volvo tiene los recursos necesarios, incluidas las inversiones de capital, para reforzar su negocio y posicionarse como una marca mundial, mientras Ford sigue centrándose en su plan estratégico ONE Ford», añadió Booth en un comunicado.
Según el vicepresidente de Ford, Geely tiene el potencial necesario para convertirse en «un propietario responsable» de Volvo en el futuro y para «sacar adelante su negocio preservando sus valores clave y la independencia de la marca». Con esta declaración de buenas intenciones, las negociaciones deben profundizar en los detalles de la operación, aunque aún no existe un calendario de reuniones y un tope límite para cerrar la venta.
La noticia de la venta de Volvo también fue comentada por el presidente de Ford Europa y de Volvo, John Fleming, quien defendió el «icono» que supone Volvo para Ford, por lo que se respetará la plantilla, y los efectos económicos de la empresa sueca con las comunidades locales y otros accionistas. Además, el comprador deberá comprometerse a dar continuidad al suministro de componentes, ingeniería y producción, según concretó Fleming.
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