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Actualizado Miércoles , 28-10-09 a las 20 : 16
La teniente de alcalde, delegada de Medio Ambiente de Madrid y mujer del ex presidente José María Aznar, Ana Botella, fue una de las 19 personas que este miércoles votaron a favor de que el vicealcalde, Manuel Cobo, continúe ocupando la Portavocía del Gobierno local frente a la moción presentada por el concejal Angel Garrido en la reunión del Grupo Popular, secundada por 13 compañeros de partido.
Según informaron fuentes municipales, en la reunión "no se alteró nadie" ni hubo gritos, aunque fue "dura", cuando media docena de concejales, encabezados por Garrido, expusieron las razones por las que, a su parecer, Cobo debía ser cesado, fundamentalmente sus declaraciones esta semana criticando la actuación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en el proceso electoral de Caja Madrid.
Según ha informado el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, tras las declaraciones de Cobo contra Esperanza Aguirre el pasado lunes, Garrido (que es presidente del PP en el distrito de Villa de Vallecas) "ha puesto encima de la mesa la petición de dimisión del vicealcalde y portavoz popular en el Ayuntamiento".

"A raíz de esa petición hemos abierto un debate largo e intenso, en el que ha habido una plena y absoluta incorporación de todos los argumentos de aquellos compañeros que han querido hablar y nos hemos podido expresar todos con libertad", ha explicado el alcalde a la salida de la reunión, que ha tenido lugar en el Ayuntamiento.

Muchos piden su dimisiónRuiz-Gallardón ha aclarado que era a él, como presidente del Grupo popular en el Ayuntamiento, a quien le corresponde hacer "libremente" la propuesta estatutaria de nombramientos y ceses, y que, "aunque no estaba obligado a hacerlo", como "había un número significativo de compañeros que pedían esa dimisión", ha creído conveniente someter el cese de Cobo a la decisión del grupo.

Como consecuencia, una votación a mano alzada ha puesto fin al tenso debate con 13 peticiones de dimisión -la falta de una mayoría suficiente no ha hecho necesario que se pidieran votos en contra de la propuesta y abstenciones-, entre los 32 concejales del PP -de 34 que tiene- que estaban en la reunión.

Votación sin precedentesUn alcalde visiblemente nervioso ha reconocido abiertamente que esta votación "no tiene precedentes en el grupo del PP en Ayuntamiento" y que "ha marcado una división sobre un hecho muy importante". No obstante, a continuación ha subrayado que el conflicto provocado en el Grupo Popular por las manifestaciones de Cobo "se ha dirimido como se tenía que dirimir" y no va a influir "en nada" en el proyecto de gobierno del PP en el Ayuntamiento de Madrid.

"Tenemos que tener la grandeza de, después de estar divididos y después de haber confrontado con respeto a las personas, ha llegado el momento de dar una lección de responsabilidad. Nos debemos a los ciudadanos con un compromiso que adquirimos con nuestro partido", ha apuntado.

El alcalde ha vuelto a insistir después en que un partido "puede tener diferencias y divisiones, pero nunca debe dejar de hacer aquello para lo que constitucionalmente está convocado, que es estar al servicio de los ciudadanos y trabajar para ellos". Por eso, ha querido decir "a los votantes del PP y a todos madrileños" que el hecho de que "se haya producido una división que se ha dirimido como se resuelven democráticamente estas cosas, en nada va a afectar a los ciudadanos".

La reunión en la que se ha producido la petición de división de Cobo, es un encuentro rutinario y mensual que el grupo del PP en el Ayuntamiento de Madrid celebra a puerta cerrara la víspera del Pleno municipal, que en su sesión de octubre se celebrará mañana día 29. En este encuentro mensual suelen tratarse las iniciativas con las que el PP concurre al Pleno y la postura que mantendrá ante las propuestas de la oposición, aunque la reunión de hoy ha sido considerablemente más larga de lo habitual.
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