Aguirre fuerza a Génova a que se retrate en su enfrentamiento con Gallardón tras unas declaraciones de Cobo
Rajoy anuncia a su dirección que apoyará a Rato para Caja Madrid «hasta el final»
Salgado pide al PP que deje a Caja Madrid al margen de sus luchas de poder
La vicepresidenta económica, Elena Salgado, aseguró ayer que le parece «inaudita» la lucha de poder que hay en el PP por Caja Madrid, la cuarta entidad financiera del país, sobre todo teniendo en cuenta el momento tan complicado que está viviendo el sector financiero. «Estamos tomando medidas para generar confianza en el sistema financiero y no tiene sentido que esa confianza se quiebre por una actuación partidista», apuntó durante una intervención en el Foro Cinco Días, en la que pidió al principal grupo de la oposición que deje sus peleas partidistas fuera de Caja Madrid. Respecto a sus preferencias sobre el próximo presidente de la entidad,, dijo que lo importante no es el nombre sino que haya estabilidad.
La crisis interna por la que atraviesa el PP se vio ayer de nuevo ensanchada por el enésimo enfrentamiento entre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón. Esta vez fue el entorno del regidor madrileño, en concreto su «número dos», el vicealcalde Manuel Cobo, el que encendió la mecha con unas explosivas declaraciones al periódico «El País» tanto contra Aguirre como contra el secretario general del PP madrileño, Francisco Granados (ver friso de arriba), con la batalla de fondo por el control de la cuarta entidad financiera de este país, Caja Madrid.
Los ecos de la refriega llegaron ayer a la reunión del comité de dirección del PP al que, precisamente, pertenece Gallardón, que se limitó a defender a su «mano derecha» del que destacó que es un hombre leal y «muy de partido», según fuentes asistentes a la reunión. No hubo, aseguran, más debate al respecto, pero sí un mensaje nítido por parte del líder del PP, Mariano Rajoy, de su apuesta «firme» y «personal» por Rodrigo Rato para situarle al frente de Caja Madrid. «El único candidato es él», aseveraron fuentes de la dirección del partido. Esa apuesta se va a mantener «hasta el final» en un pulso que puede dejar vencedores y vencidos, después de que Aguirre dejara caer que su candidato es el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González. No obstante, Aguirre calificó ayer de «idiota» que se le intentara enfrentar con el ex vicepresidente económico.
Expediente a Cobo
La sensación que transmite Génova, y que se extiende como una mancha de aceite por buena parte de las direcciones regionales del PP, es que «se está llegando al límite» en Madrid, aunque nada aventura que se vaya a tomar ningún tipo de medida para frenar los constantes enfrentamientos Aguirre-Gallardón. Ni siquiera parece correr prisa -«no es una cosa urgente», aducen- una convocatoria del Comité Nacional de Derechos y de Garantías para analizar las declaraciones de Cobo, tal y como le ha solicitado el Comité regional que Aguirre reunió ayer con carácter de urgencia, aunque no es descartable que lo haga esta misma semana. El artículo 49 de los estatutos del PP establece que el Comité Nacional es competente para tomar medidas disciplinarias contra miembros de la ejecutiva nacional y Cobo lo es. Por ello, Madrid acordó por unanimidad trasladar las declaraciones de éste a la instancia superior para que las «valore», de modo que obliga a Génova a que se retrate. Sin embargo, desde el cuartel general de los populares aseguran que Madrid «se ha inhibido», puesto que podría haber hecho una propuesta de sanción. En todo caso, admiten que lo más probable es que se le abra un expediente a Cobo.
En el entorno de la presidenta regional aseguran que «no hay precedente igual» y que ahora le corresponde a la dirección nacional «responder» al vicealcalde, quien fue respaldado, también públicamente, por Gallardón. «No es que les rebotemos la pelota, es que les corresponde», aseveran en la Puerta del Sol en referencia a la planta séptima de la sede nacional tras calificar de «brutales» las palabras de Cobo y poner el acento en que con la actuación de vicealcalde ha quedado demostrado quién se ha dedicado a enturbiar las aguas internas.
María Dolores de Cospedal aconsejó ayer que «las declaraciones que tienen que ver con el PP se deben hacer en el seno de los órganos del partido y no mediante declaraciones públicas», en clara respuesta a Cobo. Interrogada en rueda de prensa sobre si estaba satisfecha por la imagen que da su partido, se aferró al recordatorio que acababa de hacer sobre Sabino Fernández Campo al afirmar que «la lealtad, prudencia, disciplina, saber estar y discreción son grandes cualidades para la vida pública». Aviso a navegantes de una secretaria general partidaria de grandes remedios a grandes males.
Quien no quiso referirse a la polémica fue Rajoy, aunque sus palabras presentando anoche una conferencia de Antonio Basagoit, constituyeron una carga de profundidad: «No tiene más interés que defender el interés general, que debería ser el interés máximo en la vida pública».
La controversia generada en Madrid se une a la otra «patata caliente» que el Comité de Derechos tiene sobre la mesa, esto es, el cese de Ricardo Costa. Costa ha remitido a Génova documentación para preparar su defensa, aunque todavía no ha sido citado.

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