Piratas somalíes aseguraron hoy a medios locales haber secuestrado a una pareja británica que navegaba en su yate por aguas del Índico.
El pasado viernes, la pareja formada por Paul Chadler y su esposa Rachel, de 58 y 55 años, informaba en su blog de viajes que abandonaban las islas Seychelles para dirigirse a Tanzania, aunque eran conscientes del "problema de los piratas somalíes".
"Navegaremos entre 8 y 12 días, quizá 14. Posiblemente, no tendremos cobertura en el teléfono por satélite hasta que estemos más cerca de la costa africana", afirmaba el matrimonio poco antes de que su baliza de emergencia se activara a 150 millas náuticas de la Isla Almirante.
Tras cinco días sin noticias, y pese a la infructuosa operación de búsqueda organizada por la guardia costera de Seychelles, los corsarios reconocían hoy que la pareja, en “buen estado de salud”, se encuentra en su poder y que en los próximos días pedirán un rescate por su liberación.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico aseguraba que "las autoridades de la zona están llevando a cabo una operación de búsqueda y rescate, pese a no haber encontrado nada hasta el momento".
Un ataque, ciertamente alejado del clásico abordaje de embarcaciones comerciales, que podría ser el preludio de una nueva tendencia delictiva en aguas del Índico.
Como advierte a ABC Peter Lehr, uno de los mayores expertos internacionales antipiratería y autor de "Violence at Sea: Piracy in the Age of Global Terrorism", en los últimos meses “los piratas han ampliado su radio operativo en la búsqueda de nuevas capturas y para huir de la reciente militarización que experimentan algunas zonas del Golfo de Adén”. Para Lehr, la jerarquía mafiosa de estos corsarios tan sólo busca el “dinero rápido en acciones puntuales”, por lo que, tras el fin de la temporada de monzones, cualquiera de las numerosas embarcaciones de recreo que transita por los paraísos turísticos de Zanzíbar o Seychelles se ha convertido en claro objetivo para los corsarios.
Según datos facilitados por Ecoterra International –organización dedicada a monitorear las aguas del Índico-, en la actualidad, al menos siete embarcaciones se encuentran retenidas por piratas somalíes. Algunas, como el “FV Win Far 161” –un navío taiwanés con 30 tripulantes a bordo-, desde el pasado mes de abril.