La oposición municipal ha comenzado el análisis de algunos de los informes encargados por el Ayuntamiento de Barcelona durante 2008, una labor de rastreo que ha descubierto ya algunas perlas. Así, por ejemplo, ayer se denunció el pago de 17.226 euros (en el límite de los 18.000 que obligaría a abrir concurso) para un estudio sobre la «Difusión Internacional de la marca Barcelona» y que diserta sobre el impacto que en el extranjero tuvo la concesión a Cristiano Ronaldo del primero FIFA World Player por delante de Lionel Messi, o la repercusión de la convocatoria de este último con la selección argentina.
En concreto, el grupo del PP ultima el análisis del 10 por ciento de los 1.222 informes encargados por el Consistorio, por un importe de trece millones de euros, mientras que CiU ha reclamado la totalidad de los trabajos. El gobierno municipal, que en la última comisión rechazó realizar una auditoria, considera que sólo se pueden considerar informes como tales no más de 400 estudios, y que el resto son encargos técnicos.
De su análisis, la oposición considera que sólo 4 de cada 10 trabajos pueden considerar necesarios. El resto, son prescindibles, aportan informaciones irrelevantes o podían haber sido encargados a trabajadores municipales.
Un número importante de informes (34) alude a propuestas de reorganización de la estructura municipal. Es el caso de los 28.000 euros pagados para un trabajo sobre el área de Medio Ambiente, sin aportaciones relevantes, u otro (18.000) sobre el «flujo de documentación» en Recursos Humanos. Más abultada fue la factura de 139.000 euros por la «Definición de la nueva estructura de empleo».
En algún otro caso, un mismo trabajo -sobre la Gerencia de Recursos Humanos-, se divide en tres estudios fraccionados (18.000, 18.000 y 12.000 euros) para evitar su salida a concurso. La oposición denuncia esta práctica como habitual y señala la concentración en pocas empresas de la mayoría de trabajos: 10 proveedores concentran el 30% de la facturación, mientras que dos de ellos han recibido encargos que suman un millones de euros.
Por otra parte, el grupo del PP denunció la obstaculización de su labor de análisis. Además de no permitirse la fotocopia de los informes, de la sala donde se hizo su análisis fueron retiradas las cortinas, mientras que un funcionario controlaba de manera constante al concejal.