Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 22:06
La Familia Real británica protagoniza un curioso artículo en la versión online del diario Daily Mail, en el que una serie de fotografías muestran qué genes de sus antepasados son claramente dominantes. No solamente han heredado su rango y su posición, sino que además, comparten con algunos de ellos prácticamente los mismos rostros y la misma expresión: la prensa británica los ha apodado los «clones Reales».
Por ejemplo, la princesa Beatriz de York no sólo ha heredado el cabello rojizo de su madre, Sarah Ferguson, y las facciones de su padre, el príncipe Andrés, Duque de York, sino que es la viva imagen de la Reina Victoria (1819-1901), y eso que hay más de 100 años de diferencia entre ellas. Como dos gotas de agua son también su hermana, la princesa Eugenia de York, y su bisabuela, la Reina Madre (1900-2002), cuando era joven; se reconoce en ellas los mismos ojos.
También el príncipe Eduardo, Conde de Wessex, comparte los mismos rasgos que uno de sus antecesores, el Rey Jorge VI (1895-1952), su abuelo. También llama la atención el parecido entre el príncipe Guillermo de Gales, uno de los herederos más apuestos de Europa, con el Rey Eduardo I (1239-1307), y eso que les separan más de 500 años, aunque también se le saca parecido con el Rey Jorge VI (1895-1952).
Y más aún: la reina consorte María (1867-1953) parece el reflejo de su bisnieta, Su Alteza Real la Princesa Ana. Unos simpáticos parecidos que se remontan a los orígenes de la Familia Real británica.







