Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 05:59
Los americanos van cumpliendo su plan de retirada de un Irak que poco a poco va desapareciendo de la agenda occidental. Sólo los atentados rescatan del olvido al país que durante varios años fue la prioridad absoluta de la administración estadounidense. Al menos 140 personas han perdido la vida y unas 500 han resultado heridas este domingo y otras seiscientas resultaron heridas tras producirse dos explosiones simultáneas en el centro de Bagdad, 140 personas más para añadir a la larga lista de atrocidades vividas en este país desde que Estados Unidos quitara del poder a Sadám Hussein y comenzara una posguerra que aun no ha terminado.
Con la misión de Afganistán a medio camino, George Bush amplió su frente al país árabe para culminar su “cruzada contra el fundamentalismo” y con el paso de los años se ha comprobado el fracaso en ambas operaciones. Afganistán se mira hoy más que nunca en el espejo de Irak y la nueva política de “afganización” que intenta aplicar la OTAN suena más a estrategia de salida que a otra cosa. El día que salgan los americanos de de suelo afgano ocurrirá lo mismo que en Irak, sólo la violencia será noticia.
Al Qaeda y el BaazEl objetivo de los terroristas fue doble y las bombas explotaron de forma simultánea a las diez y media de la mañana en el Ministerio de Justicia y la Sede del Gobierno provincial de Bagdad, ceca también del popular hotel Al Mansur. Como pasa siempre en estos casos, el mayor número de víctimas fueron civiles, muchos de ellos funcionarios que acudían a las oficinas para empezar su semana laboral. “Los primeros análisis nos llevan a pensar que la mano de Al Qaeda y de antiguos miembros del partido Baaz está detrás de lo ocurrido”, señaló el portavoz del Gobierno, Ali al-Dabbagh.
Las fuerzas de seguridad bloquearon los accesos a las zonas devastadas y el primer ministro, Nuri Al Maliki, se trasladó en persona al lugar de los hechos para seguir en primera persona las labores de los equipos médicos. Bagdad volvió a revivir las crudas escenas del pasado mes de agosto, cuando otro coche bomba causó más de cien muertos frente a los ministerios de Asuntos Exteriores y de Economía, muy cerca también de la denominada ‘zona verde’ donde están las embajadas de Estados Unidos o Reino Unido. En aquella ocasión, Al Maliki apuntó a Siria por “dar asilo seguro” a antiguos cabecillas del Baaz, acusación de la que no aportó pruebas y que causó un gran malestar en Damasco.
Elecciones en el punto de miraComo ocurre en Afganistán, la insurgencia iraquí también tiene las elecciones generales del próximo mes de enero en su punto de mira. “Me temo que desde hoy y hasta el próximo mes de julio la actividad terrorista crecerá”, declaró el General Ali Ghaidan Majeed, comandante de las fuerzas terrestres iraquíes, haciendo referencia al período de tiempo necesario para preparar las elecciones, votar y posteriormente formar un nuevo gobierno. Los líderes políticos del país estaban precisamente citados ayer a media tarde para discutir la ley electoral del país, pero se desconoce si después de los atentados esta reunión se celebró o no.




