Sábado, 24-10-09
Cada vez que veo correr como un pollo sin cabeza a Sergio Ramos sueño con Sanchís (padre), un lateral para siempre; cuando observo a un alocado Marcelo luchar inútilmente contra su sombra, pienso en Roberto Carlos, leyenda intemporal. Desde la temporada pasada, Ramos viene interpretando la única música de la que ya es capaz: si la suerte lo acompaña, salva la jugada, porque la razón no le asiste casi nunca. ¿Y Marcelo? No es lateral para este equipo que se hace poco a poco, y en el que sólo brilla la contundencia. Dicen los sabios de la estrategia, incluido Sun Tsu, que la mejor defensa es un buen ataque, pero hay momentos en que hay que invertir los factores: el mejor ataque es una gran defensa. Y el Madrid carece de laterales. Vi jugar a Maicon en Italia. Me dijeron los que saben que es muy conflictivo y vive por la noche. Pero, por el día, por la tarde, ¡cómo juega de lateral, atacando y defendiendo, qué futbolista!

