«Cumplió con su deber, obedeció hasta morir». Así reza el epitafio de la placa en recuerdo al cabo Cristo Ancor Cabello que a media tarde de ayer se descubrió en Herat. En un acto muy emotivo los militares que desempeñan su labor en la base internacional recordaron al último español caído en la misión afgana. El teniente coronel Leiva, responsable de la Task Force Fuerteventura a la que pertenecía el cabo, se refirió a él como «un espejo en el que mirarse».
El jefe del Batallón español recordó «la vocación, valentía y lealtad que el cabo Cabello demostró siempre, así como su ejemplar comportamiento en la misión, cuyo recuerdo ha de servir de ejemplo a sus compañeros». El acto estuvo presidido por el jefe de la FSB, el coronel del Ejército del Aire Manuel Fernández-Roca Teigell y continuó con la entonación del himno de Infantería y el homenaje a los que dieron su vida por España, en cuya oración se mencionó al cabo Cabello. Así terminó el sentido homenaje que la base desplegada en Herat rindió al cabo Cristo Ancor Cabello Santana, fallecido el 7 de octubre tras sufrir un ataque.
Los cuatro meses de estancia pesan en el ambiente. Este relevo ha tenido que afrontar la complicación de la seguridad en el país debido a la celebración de unas elecciones que van a la segunda vuelta. Esto conlleva la permanencia en el país del «batallón electoral», llegado a finales de julio y que volverá a prestar su apoyo al Ejército y a la Policía afganos durante la jornada del próximo 7 de noviembre, la fecha elegida por la Comisión Electoral Independiente. En esta ocasión todo apunta a que su trabajo se va a centrar en la provincia de Badghis, lugar en el que España lidera el Equipo de Reconstrucción Provincial en su capital, Qala-i-Nao.
Mientras los militares españoles rendían homenaje en Herat al compañero caído, en Brastislava se celebró un consejo informal de ministros de Defensa de la OTAN. Al terminar el mismo, la titular española, Carme Chacón, explicó que España es partidaria de pasar «cuanto antes» de la actual fase de estabilización de Afganistán a una etapa de transición, en la que sean la propia Policía y el Ejército afganos quienes se ocupen de la seguridad nacional.


