El Príncipe Don Felipe ha pronunciado hoy el más importante de cuantos discursos realiza a lo largo del año. En él ha pedido unidad para hacer frente a la crisis
«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
Norman Foster recoge su galardón en presencia del Príncipe /EFE
La lista de premiados:
- Ismail Kadaré (Premio Príncipe de Asturias de las Letras)
- Norman Foster (Premio Príncipe de Asturias de las Artes)
- Yelena Isinbayeba (Premio Príncipe de Asturias de los Deportes)
- La ciudad de Berlín (Premio Príncipe de Asturias de la Concordia)
- David Attenborough (Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales)
- Martin Cooper y Raymond S. Tomlinson (Premio Príncipe de Asturias de Inventigación Científica y Técnica)
- La Universidad Nacional Autónoma de México (Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades)
- La Organización Mundial de la Salud (Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional)
Actualizado Viernes, 23-10-09 a las 20:43
Tal y como estaba previsto, con puntualidad casi británica, el Teatro ha recibido engalanado a las 18.30 horas a los Príncipes de Asturias. Con la emoción en el rostro, Don Felipe y Doña Letizia han recorrido el pasillo con la mejor banda sonora de fondo. Y es que el oído de todos los presentes ha vibrado al compás del himno nacional interpretado por la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo.
La Reina Doña Sofía, cuya presencia en los Premios Príncipe de Asturias reviste siempre esa elegante solemnidad, ha fijado su mirada en la pareja de herederos, inclinados ante la soberana con tanta devoción como respeto. Una vez que los anfitriones han tomado asiento, el Teatro ha recibido a los verdaderos protagonistas de los Premios, los galardonados. Ismail Kadaré, Norman Foster, Yelena Isinbayeba, el alcalde de Berlín, Martin Cooper y Raymond S. Tomlinson, la Universidad Nacional Autónoma de México y Margaret Chan en representación de la Organización Mundial de la Salud han ocupado sus lugares guiados por los acordes de la obra «Two ayres for cornetts and sagbuts», del compositor británico John Adson.

Don Felipe, que el próximo año cumplirá 21 años como anfitrión de los Premios que llevan su nombre (su debut se produjo a finales de octubre de 1981), ha cedido la palabra al presidente de la Fundación Príncipe de Asturias, don Matías Rodríguez Inciarte, que ha realizado un balance sobre las actividades que la institución ha llevado a cabo a lo largo del último año. «Al echar la vista atrás nos sentimos orgullosos. Esta ceremonia es hoy una ventana abierta a todo el mundo», ha comenzado a hablar el presidente de la Fundación. «Majestad, os damos las gracias de todo corazón por vuestra implicación en estos actos. Somos testigos de la atención con la que seguís nuestra actividad. Sois un faro de referencia para el mundo de la cultura y de las ideas», ha continuado Rodríguez Inciarte.

Un discurso, sobre todo de agradecimiento, con el que ha dado paso a Ismaíl Kadaré. Kadaré ha recurrido al mito de Orfeo para mostrar su agradecimiento por el Premio y después a Don Quijote, «el único al que no pudo vencer el comunismo».

El escritor ha llegado por fin al objetivo de su discurso, la independencia de la literatura. «No podemos evitar la idea de que el arte depende de algo y en seguida pensamos en nuestra propia vida. Y yo me cuestiono eso. No puede descartarse que el arte mantenga vínculos con la vida», ha continuado el albanés. «Debemos admitir el conflicto que existe entre la vida y el arte. Los escritores estamos convencidos de que el arte no capitulará nunca ante el mundo real». El novelista, poeta y ensayista ha terminado su discurso reconociendo que es un hombre que cree en los milagros.

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro ha sustituído a Kadaré en el arte de la oratoria. La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha recogido a continuación el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional. El siguiente en recibir el galardón ha sido Sir Norman Foster, Príncipe de Aturias de las Artes.

Los felices premiadosEl acto ha seguido su curso con la presencia, una vez más, de José Narro, rector de la Universidad Autónoma de México, que se llevará a su país el Premio de Comunicación y Humanidades. Kadaré ha sido el siguiente en subir al estrado y David Attenborough ha hecho lo propio para recibir de manos del Príncipe Don Felipe el galardón de Ciencias Sociales. Las ciencias siguieron ejerciendo su protagonismo en la gala gracias a Martin Cooper y Raymond S. Tomlinson, Premio Príncipe de Asturias de Inventigación Científica y Técnica.

Ciencias y humanidades que han cedido su lugar al deporte, cuya estrella ha brillado hoy con más fuerza que nunca en el Teatro Campoamor de Oviedo gracias a la atleta Yelena Isinbayeba, Premio Príncipe de Asturias de los Deportes. Y si algo caracteriza al deporte es la convivencia y la concordia, cuyo galardón en esta edición de los Príncipe de Asturias ha ido a parar, como no podía ser de otro modo al cumplirse el 20 aniversario de la caída del muro, a la ciudad de Berlín.

Una vez todos los galardonados han recibido el preciado trofeo, la encargada de hablar ha sido Margaret Chan. «La necesidad de la cooperación internacional en el ámbito de la salud es fundamental», ha dicho la directora de la OMS. «Los cambios en la forma en que la humanidad habita el planeta han impulsado la aprición de enfermedades nuevas», ha continuado Chan. El fantasma de la pandemia de la Gripe A ha hecho acto de aparición en el discurso de Margaret Chan. «Hasta la fecha hemos tenido demasiada suerte. Es preciso mejorar la colaboración internacional», ha finalizado Chan.

El alcalde gobernador de Berlín, Klaus Wowereit, ha tomado la palabra y hasta se ha atrevido con una frase en castellano. Es el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, 20 años después de la caída del muro, «el momento más feliz de la historia de Alemania», según Wowereit. El recuerdo al premio recibido por el Museo del Holocausto hace apenas unos años ha puesto un nudo en el estómago de todos los presentes. «Berlín está orgullosa de los últimos 20 años de su historia», ha especificado Wowereit.

Unidad frente a la crisisEl Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, ha tomado la palabra. Una palabra que ha utilizado para mostrar especial y sentido agradecimiento a Sabino Fernández Campo, en lo que ha parecido una inesperada improvisación a su (supuestamente) cerrado discurso. Una sonada ovación ha hecho que Don Felipe se detenga para seguir a continuación vertebrando su discurso en los méritos de cada uno de los premiados. «Evoquemos ahora la esperanza con la que nos enfrentamos a un mundo nuevo», ha reclamado el Príncipe para después detenerse en uno de los ejes de su discurso, el paro como «la consecuencia más dolorosa de la crisis económica que vivimos, que hiere nuestra dignidad como seres humanos y constituye nuestra principal preocupación».

Don Felipe ha llamado a la reflexión y al compromiso: «Volquemos en ese esfuerzo individual y colectivo, toda nuestra capacidad de emprender, de imaginar y de innovar. Trabajemos codo con codo y hombro con hombro, en fin cohesionados». Así, con un claro reclamo hacia la cooperación y el entendimiento ha finalizado el que está considerado el discurso más importante de cuantos pronuncia el Príncipe a lo largo del año.

Su discurso cierra la ceremonia, tal y como manda la tradición. «Quedan convocados los Premios Príncipes de Asturias 2010», ha concluido el Príncipe Don Felipe.

«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
José Narro /EFE
«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
Ismaíl Kadaré /EFE
«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
David Attenborough /EFE
«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
Los representantes de la ciudad de Berlín /EFE
«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
La atleta Yelene Isinvayeva /EFE
«El paro hiere nuestra dignidad como seres humanos»
Martin Cooper y Raymond S. Tomlinson /EFE

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