
El gusano C. elegans / Patrick Phillips
Actualizado Lunes, 26-10-09 a las 18:53
Algunos se acordarán de que la naturaleza es sabia cuando sepan esto, pero la reproducción en pareja da mucho mejores resultados que la autofecundación, una opción, por otro lado, de la que el ser humano jamás ha dispuesto, pero que más de alguna o algún escarmentado habrá deseado tener alguna vez.
Corazones atormentados a un lado y más en serio, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oregón concluye que las plantas y animales que también pueden autofecundarse tienen unos descendientes más fuertes y sanos cuando dejan de mirarse el ombligo, se fijan en sus congéneres y optan por una pareja sexual.
La nueva generación fruto de esta unión tiene más probabilidades de disfrutar de una vida más larga que los hijos de «familias uniparentales» y sufren menos mutaciones genéticas. Los científicos llegaron a esta conclusión tras realizar más de cien mini experimentos con unos gusanos de la especie Caenorhabditis elegans, que son capaces de reproducirse tanto en solitario y como en compañía.
Propensos a extinguirseLos investigadores estudiaron la evolución de 60 poblaciones diferentes de 50 generaciones de gusanos y observaron sus mutaciones, sistemas de apareamiento y antecedentes genéticos. De esta forma, encontraron que las poblaciones que optaban por el sexo solitario eran mucho más susceptibles a la acumulación de mutaciones perjudiciales y no tenían una gran capacidad de adaptarse a los rápidos cambios del entorno, lo que amenaza la supervivencia futura de estos animales. «Las poblaciones que se autofecundan son mucho más propensas a extinguirse», ha afirmado Levi T. Morran, uno de los autores del estudio.
La nueva generación fruto de esta unión tiene más probabilidades de disfrutar de una vida más larga que los hijos de «familias uniparentales» y sufren menos mutaciones genéticas. Los científicos llegaron a esta conclusión tras realizar más de cien mini experimentos con unos gusanos de la especie Caenorhabditis elegans, que son capaces de reproducirse tanto en solitario y como en compañía.
Propensos a extinguirseLos investigadores estudiaron la evolución de 60 poblaciones diferentes de 50 generaciones de gusanos y observaron sus mutaciones, sistemas de apareamiento y antecedentes genéticos. De esta forma, encontraron que las poblaciones que optaban por el sexo solitario eran mucho más susceptibles a la acumulación de mutaciones perjudiciales y no tenían una gran capacidad de adaptarse a los rápidos cambios del entorno, lo que amenaza la supervivencia futura de estos animales. «Las poblaciones que se autofecundan son mucho más propensas a extinguirse», ha afirmado Levi T. Morran, uno de los autores del estudio.
Los científicos reconocen que los varones dan problemas algunas veces (sin susceptibilidades, es una evidencia científica...) por esterilidad, etc., pero, desde el punto de vista evolutivo, los beneficios de su participación en la reproducción superan a los costes, lo que ayuda a explicar por qué practicar sexo con alguien más es la regla y no la excepción en la naturaleza.


