
Se ha calificado esta toma de posiciones de los clérigos suecos de «histórica» por ser la Iglesa de este reino la primera del mundo en abandonar la visión tradicional del matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y dar la bienvenida en el Altar Mayor a las personas del mismo sexo que deséen recibir la bendición religiosa al unir sus vidas.
El arzobispo Andres Wejryd, cabeza visible de la Iglesia Luterana Sueca, aseguró que es importante que las sociedades sigan el ritmo de los tiempos. También comentó que «aunque la cuestión es controversial y el debate ha sido lento, hemos llegado a un resultado bien discutido y motivado, propio de una sociedad tan moderna como la nuestra». La nueva norma, que entrará en vigor el 1 de noviembre de este año, fue precedida en mayo por una larga y encendida discusión en el «Riksdags» o Parlamento. Entonces, la mayoria parlamentaria estuvo también a favor de la unión religiosa entre gays y lesbianas. Veintiún democrata-cristianos y un centrista votaron en contra y 15 conservadores, se abstuvieron.