Actualizado Jueves, 22-10-09 a las 17:18
Mientras el resto del mundo sigue sumido en la peor recesión desde el “Crack del 29”, China sigue creciendo a golpe de decreto. La Oficina Nacional de Estadísticas anunció hoy que el Producto Interior Bruto (PIB) se había elevado durante el tercer trimestre un 8,9%, lo que supone el ritmo más alto de los últimos doce meses y pone a tiro de piedra el objetivo de crecimiento fijado para este año.
Para capear la crisis, que ha provocado una disminución de las exportaciones y el cierre de miles de fábricas por la caída del consumo en Occidente, el régimen chino se había propuesto crecer en 2009 un 8%. Dicha tasa resulta totalmente factible después de que el PIB subiera un 6,1% el primer trimestre – la cifra más baja en una década –, y un 7,9% durante el segundo. Con los datos difundidos hoy, el gigante asiático parece remontar el vuelo al crecer un 7,7% en los primeros nueve meses de este año.
Al margen de las reservas que dichas cifras oficiales suelen provocar por la habitual propaganda que caracteriza al régimen de Pekín, lo cierto es que la economía china se está viendo beneficiada por el plan de estímulo aprobado en noviembre del año pasado, cifrado en 4 billones de yuanes (unos 400.000 millones de euros) y los 7,4 billones de yuanes (740.000 millones de euros) que los bancos han inyectado en el mercado en forma de créditos durante la primera mitad de este ejercicio.
Por su parte, la inversión en activos fijos urbanos, una de las claves de la recuperación, se elevó un 33,3% sobre el año anterior, mientras que las ventas al por menor aumentaron un 15,5%. En comparación con el mismo periodo del año anterior, el Indice de Precios al Consumo (IPC) cayó un 1,1% hasta septiembre, al tiempo que la producción industrial subió un 8,7%.
Las medidas del Gobierno chino contra la crisis han dividido a los analistas, ya que algunos piensan que esta recuperación se basa en las obras públicas y es insostenible a largo plazo y otros vaticinan que se superará el objetivo del 8% al pronosticar que el PIB volverá a crecer en el último trimestre por encima de los dos dígitos, como hizo entre 2003 y 2007.


