El presidente de Afganistan, Hamid Karzai / AP
Actualizado Viernes, 16-10-09 a las 23:15
Dos meses después de cerrarse las urnas Afganistán está a pocas horas de conocer el resultado electoral definitivo. La Comisión Electoral de Quejas (CEQ) ha concluido su auditoría y en las próximas horas entregará su informe a la Comisión Electoral Independiente (CEI) que planea hacer público los datos finales entre hoy y mañana. Kabul es en la última semana la capital de los rumores y ayer el diario The Washington Post, citando fuentes cercanas a los resultados, sumó uno más a la larga lista al asegurar que Hamid Karzai perderá su mayoría absoluta. Tras descontar los votos fraudulentos, el porcentaje de voto del dirigente pastún se reduciría del 54,6 por ciento al 47 por ciento, con lo que sería necesaria una segunda vuelta.
De confirmarse este extremo, el mano a mano con el segundo candidato más votado, Abdulá Abdulá, debería producirse dos semanas después de conocerse los resultados definitivos, según la ley electoral, con lo que tendría lugar en la primera semana de noviembre.
Por encima de la información del diario estadounidense, los medios afganos se hicieron eco durante toda la jornada de las declaraciones del embajador afgano en Washington, Said Tayeb Jawab, que aseguró en el transcurso de una intervención en el Instituto de la Paz que “una segunda vuelta es lo más probable”.
Sus palabras otorgaron cierta credibilidad a la información de The Washington Post ya que es la primera vez que un hombre cercano a Hamid Karzai plantea la posibilidad de tener que acudir de nuevo a las urnas después de dos meses en los que los aliados del hasta ahora presidente se han mantenido unidos en torno al discurso oficial que hablaba de unos comicios justos.
“Nosotros lo tenemos todo listo para la segunda vuelta”, aseguró Noor Ahmad Noor, portavoz de la Comisión Electoral, quien advirtió de las dificultades que tiene el proceso en un país como Afganistán donde “a los problemas de seguridad hay que añadir las dificultades en las comunicaciones”. La opción de la segunda vuelta es la que menos agrada a expertos en seguridad consultados que aseguran que “además de no poder garantizarse la limpieza del proceso, las condiciones hoy son peores que en agosto. La insurgencia ha ganado terreno y será un proceso de riesgo máximo”.
“Esto es Afganistán y hasta el último momento todas las opciones está abiertas”, opinaba un diplomático europeo consultado. La reciente llegada al país del ex embajador de Estados Unidos en Kabul y Bagdad, Zalmai Khalilzad, mantiene la incertidumbre entre analistas y periodistas locales sobre la posibilidad de un pacto de unidad nacional de última hora entre Hamid Karzai y Abdulá Abdulá para así no tener que acudir de nuevo a las urnas.
Cuatro americanos muertos
El fuerte debate político mantiene paralizada a la administración del país y a una comunidad internacional que espera conocer los nuevos planes de Barack Obama en el frente “Af-Pak”. Sus mandos militares le piden que incremente los 65.000 soldados que tiene sobre el terreno y que ayer sufrieron cuatro nuevas bajas al sur del país, y ya suman veinticinco en este mes.
Por otro lado, en un incidente en la provincia de Ghazni al menos cuatro afganos perdieron la vida. Según fuentes militares se trataría de dos militantes, una mujer y una niña. La muerte de dos civiles originó protestas entre la población local. "Afganistán continúa siendo un sitio peligroso, sentimos realmente que cualquier civil afgano muera. Nuestro plan operativo intenta evitar cualquier víctima, pero nuestro enemigo continúa atacando nuestras fuerzas sin preocuparse por los civiles en la zona", dijo un portavoz de las tropas de la OTAN, el coronel Wayne Shanks, tras informar sobre el incidente y los posteriores altercados.


