La nueva Ley de Salud Pública aprobada ayer por el Parlamento catalán prohíbe explícitamente la fórmula del «2x1» en la dispensa de alcohol. La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, prepara una norma nacional «con los mismos elementos»

JUAN CARLOS ROMÁN
«No iba a estos bares llenos de «guiris» por gusto; no tenía opción por la crisis»
Roger Gubi y sus colegas (Pedro, Juan y Marc) tendrán que replantear sus salidas nocturnas cuando entre en vigor la nueva ley que prohíbe los «happy hours». Ayer, pocas horas después de que trascendiera la noticia, este adolescente barcelonés comentaba a ABC su impresión sobre la medida. «A nadie le gusta ir a estos bares abarrotados de «guiris», aunque a los autóctonos que aún no tenemos un sueldo y con la crisis nos han recortado la paga no tenemos más opción», confesaba Roger. Tanto él como sus compañeros de correrías nocturnas coinciden en que no es el mejor momento para «imponer la ley seca». Calentón a parte, el joven reconoce que puede entender los motivos que han llevado a la Generalitat a adoptar esta decisión. «Se limpiará la imagen de la ciudad, desde luego», dice Roger. Confía en que un futuro empleo le permita a partir de ahora salir de copas «en plan normal».
El alcohol «low cost» tiene los días contados en Cataluña. Las populares —«happy hours»—, las promociones «2x1» —pagas una copa y te sirven dos— y la barra libre, fórmulas que durante años han usado como gancho algunos propietarios de bares y discotecas ávidos de caja, han sido desterradas por ley de la noche catalana.
La Cámara autonómica aprobó ayer por unanimidad una normativa que prohíbe explícitamente estas fórmulas de promoción de bebidas alcohólicas en estos locales. Quien la incumpla deberá hacer frente a una multa mínima de más de 6.000 euros. Así la advirtió ayer en una atención a los medios de comunicación el director general de Salud Pública, Antoni Plasencia.
La nueva Ley de Salud Pública del gobierno catalán, que recoge la medida, ha sido aplaudida por las principales asociaciones de empresarios del sector que llevan años denunciando la competencia «desleal» de este tipo de locales.
Antecedente de Escocia El caso de Cataluña no es único. En Escocia —que ha impuesto un precio mínimo a las bebidas alcohólicas— y Francia los «happy hours» han llegado también a las altas instancias políticas, al ser consideradas fuente de importantes conflictos sociales. La Federación Catalana de Asociaciones de Actividades Recreativas Musicales (Fecasarm) expresó ayer en un comunicado su satisfacción por la aprobación de la ley en Cataluña.
El secretario general de la Fecasarm —representa a 850 locales y bares musicales de Cataluña—, Joaquim Boadas, explicó que la prohibición de estas prácticas, bastante extendidas en muchos establecimientos nocturnos, es una reivindicación antigua de una parte importante del sector. Su asociación envió el pasado 9 de marzo una carta con una petición en este sentido al departamento de Salud de la Generalitat, que optó por incluir esta prohibición en el redactado de la Ley de Salud Pública. No es la única denuncia que ha recibido la consejería de Salud en relación a la presión de este tipo de establecimientos.
Competencia desleal Boadas afirmó que con la ley «se ha hecho justicia porque estas prácticas, hasta ahora imposibles de sancionar creaban competencia desleal en el sector además de una mala imagen».
La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, calificó de «muy positiva» la aprobación de la nueva ley catalana y anunció que el Gobierno prepara una norma nacional «que trabaja con los mismos elementos» contra el consumo de alcohol.
Por su parte, la consejera de Salud de la Generalitat, Marina Geli, celebró la aprobación por unanimidad de la normativa, a la que se refirió como la «más importante» en materia de sanidad aprobada por el Parlamento desde 1990, y aseguró que es «totalmente innovadora», en cuanto incorpora en Cataluña modelos internacionales desarrollados en países con una mejor cobertura sanitaria. En este sentido, la responsable autonómica destacó que «por primera vez» habrá un listado de 29 prestaciones en materia de salud pública obligatorias. La nueva ley autonómica prevé también la creación de la Agencia Catalana de Salud Pública, que estará integrada en un 55 por ciento por la Generalitat y en un 45 por los ayuntamientos. La Agencia se desplegará en todo el territorio, dividiéndolo en 36 sectores y adaptándose a las regiones sanitarias ya existentes, con el objetivo de llegar a todos los puntos.
Geli destacó también la creación de una área especializada para asegurar la calidad y la seguridad de los alimentos producidos en Cataluña, bajo la premisa de que el sector agroalimentario es «de los más importantes», y su control revertirá tanto en la calidad del consumo interno como en las exportaciones.
«Respeta el marco estatal» La titular de Salud de la Generalitat descartó que la nueva ley modifique alguna ley estatal. Como ejemplo, Marina Geli señaló que no se contempla un endurecimiento de la ley antitabaco en Cataluña, si bien la consejera ya ha mostrado en otras ocasiones su posición favorable a adoptar medidas más restrictivas en esta materia.


