La secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia, se reunirá con las familias que han invocado la objeción de conciencia para oponerse a Educación para la Ciudadanía (EpC) para valorar sus contenidos, según anunció ayer el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, en declaraciones a la cadena COPE. El ministro reiteró que es una asignatura más, con «una dimensión ética», y que no quiere una guerra de contenidos porque el país tiene otras cosas más importantes a las que dedicarse.
Gabilondo aseguró que dentro del pacto por la Educación, en el que trabaja desde su acceso al cargo, también se puede hablar de esta cuestión y que hay muchos escolares en toda España que cursan esta asignatura «con toda normalidad», por lo que quiere escuchar de los padres -inicialmente lo hará la secretaria de Estado- que están en contra cuáles son sus razones y ver qué soluciones se pueden encontrar.
El ministro dijo no obstante que, «a día de hoy» los contenidos que se proponen para la asignatura, que es obligatoria, no van contra la Constitución.
Por otra parte, el titular de Educación reconoció que «no está bien resuelto» el asunto de falta de alternativa a la asignatura de Religión en el Bachillerato y anunció que trabajará en ello. «Esta cosa de que mientras unos hacen Religión otros están desocupados, es algo que debería organizar cada centro». resaltó, al tiempo que reconoció que se debe «trabajar en ello».
Tras estas declaraciones, el presidente de la Confederación católica de padres Concapa, Luis Carbonel, felicitó al ministro por su decisión de reunirse con los padres opositores a Educación para la Ciudadanía para valorar sus contenidos.
Gabilondo se refirió nuevamente al pacto de Estado por la Educación y elogió el compromiso de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien, según explicó el propio ministro, «quiere trabajar por un pacto».


