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El verdadero «insider»
Viñeta de Puebla sobre la visita / PUEBLA
Miércoles, 14-10-09
La fugaz visita realizada ayer por el presidente del Gobierno de España al despacho oval ha servido para recordar el privilegiado papel de "insider" que su antecesor, José María Aznar, llegó a tener durante los momentos más difíciles de la Administración Bush. Con una recurrente relación a través de múltiples conversaciones telefónicas, encuentros en persona y hasta un peregrinaje al rancho de Crawford.
De acuerdo a las filtraciones publicadas por el legendario periodista Bob Woodward en su libro "Plan de Ataque" (Simon & Schuster, 2004), Bush y Aznar hablaron por teléfono el viernes 21 de marzo del 2003, segundo día completo de combates en Irak. El presidente de EE.UU. relató a su aliado cómo hace 48 horas había dado las órdenes de invasión. Ante el peso de tan difícil responsabilidad, José María Aznar insistió a su amigo americano: “Nunca te sientas solo en momentos como éstos. Sabes que hay muchos de nosotros que estamos contigo”. Bush respondió: “Lo tengo clarísimo”. Y Aznar remató: “Cada vez que te sientes, acuérdate de que estamos contigo. Vas a poder ver siempre un bigote junto a ti”.
El libro de Woodward también ilustra los favores mutuos que se hicieron Bush y Aznar para afianzar sus difíciles posiciones ante el uso de la fuerza en Irak. Durante otra conversación telefónica realizada el lunes 17 de marzo del 2003, justo antes de anunciar su ultimátum a Bagdad, George W. Bush solicitó a Aznar que utilice su influencia para pedir al presidente de Chile, Ricardo Lagos, que no intentase "ninguna maniobra de última hora” ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
Aznar se comprometió a trasladar esa petición a Lagos y al mismo tiempo requirió de Bush el siguiente favor: “Mira, realmente me ayudaría mucho si llamas a Juan Carlos. Sólo para fichar”. Bush respondió: “Gran idea”. Antes de anunciar el ultimátum por televisión, el presidente de EE.UU. se puso en contacto con el Rey de España: “Majestad, esto es lo que pasa: Vamos a retirar la resolución y voy a hablar al pueblo estadounidense”. Según Woodward, el Rey se limitó a agradecer las explicaciones de Bush.
Sin embargo, toda esta estrecha relación no pareció continuar hasta el final de la Administración Bush. En sus últimos días de mandato, el antecesor de Obama decidió otorgar la Medalla Presidencial de la Libertad al el ex primer ministro británico Tony Blair, el presidente Álvaro Uribe de Colombia y el ex primer ministro australiano John Howard. Pero sin acordarse de su aliado español.
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