Media hora antes, Maluenda no sabía nada
Esta mañana, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, había anunciado «medidas disciplinarias» contra Costa en el caso de que continuara ejerciendo como portavoz. De Cospedal también ha anunciado que el Comité de Derechos y Garantías citará hoy mismo al hasta ayer secretario general del Partido Popular en la Comunidad Valenciana.
El presidente regional, Francisco Camps se ha desplazado al Parlamento, donde ha reunido a sus diputados y ha acordado el relevo. Ante esta circunstancia, la presidenta de las Cortes Valencianas, Milagrosa Martínez, ha solicitado a los grupos de la oposición el retraso del comienzo del pleno previsto para las diez y media de la mañana.
El mandatario valenciano ha añadido que la decisión «se adoptó ayer por unanimidad». Así lo indicó a los periodistas cuando se disponía a salir del edificio de las Cortes tras la reunión por espacio de una media hora que mantuvo con el hasta hoy portavoz del PP en la Cámara autonómica. «Ahora, a seguir con nuestra tarea al servicio de los valencianos, que es de lo que se trata», ha emplazado Camps.
Costa también deja de desempeñar las funciones de secretario general del PPCV. El presidente del Partido Popular de la Comunidad Valenciana ha designado al vicesecretario de Política Autonómica y Local del PPCV, César Augusto Asencio -alcalde de la localidad alicantina de Crevillente- para ejercer las funciones de la Secretaría General del PPCV hasta que se resuelva la situación temporal del hasta ahora secretario general, Ricardo Costa, hasta la finalización del expediente de investigación abierto por la dirección nacional del PP.
Con su endurecimiento del tono esta mañana en los micrófonos de la Cope, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, trataba de resolver así las críticas a la inacción de su presidente nacional, Mariano Rajoy, en torno a la crisis en Valencia y Madrid que ha provocado el levantamiento parcial del sumario de la trama corrupta «Gürtel», de la que ya se cumplen ocho meses. Finalmente, parece imponerse la tesis defendida por Génova acerca de que es «irreversible» el relevo de Costa.


