Los primeros 400.000 metros cuadrados recuperados sobre la M-30 serán visitables a final de este año
Protestas vecinales contra el vertedero de residuos y las inundaciones
La visita de obras de ayer chocó con algunos obstáculos, en forma de protesta vecinal: un ciudadano desesperado por las inundaciones que se producen en su local tras cada lluvia copiosa -algo que el regidor asegura que estará solucionado a fin de año, con el nuevo colector que ahora se construye-, y un grupo de vecinos alertados ante la construcción de un «punto de transferencia de residuos» bajo el puente de San Isidro. De hecho, recibieron al alcalde con una pancarta contra esa «basura» en el parque donde jugarán sus hijos. La concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, matizó que a la zona se trasladarán los cartones, papel y restos de recogida de hojas del barrio, para desde allí trasladarlos en grandes camiones hasta el vertedero. «Antes este punto estaba junto al puente de Segovia, en los jardines de Virgen del Puerto, un jardín histórico catalogado donde no debía estar».
Parecía imposible, pero ya casi está. La obra de la M-30, que comenzó allá por el año 2005, enterró las calzadas y los vehículos pero dejó en superficie un espacio abandonado convertido en una escombrera durante más de un año. Los trabajos se iniciaron meses atrás, gracias en parte a las inversiones del Plan Zapatero, y están muy avanzados. Tanto, que en dos meses, ya habrá 400.000 metros cuadrados de superficie sobre el río visitables para los madrileños.
«No queríamos quedarnos en que donde antes había coches, ahora hubiera edificios, algo que podría haber financiado la obra; preferimos que Madrid recuperara ese espacio para sus ciudadanos». Esta fue la explicación del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, durante la visita de obra que ayer realizó al tramo que va del puente de San Isidro al de Segovia.
Puente oblicuo
Entre las zonas más avanzadas de este proyecto, está la «pasarela en Y» o de San Conrado, junto al puente de San Isidro. Un diseño del equipo de arquitectura MRío y de los paisajistas West 8, que recuerda a los antiguos puentes ferroviarios y cuenta con celosías y mirador sobre el río. Y también está casi listo el puente oblicuo, antes atravesado por 100.000 vehículos por día y ahora un eje para pasear o atravesar en bicicleta.
El Salón de Pinos, un paseo arbolado que discurre a lo largo de toda la zona recuperada, es una realidad que podrá disfrutarse a finales de este mismo año entre la Avenida de Portugal y la travesía de Iván de Vargas, y del puente de San Isidro al de San Illán, en la margen derecha, y entre el puente oblicuo y la pasarela en Y por la margen izquierda.
Árboles de 12 metros
Los arquitectos autores del proyecto, dirigidos por Ginés Garrido y Fernando Porras, esperan contar en esta zona con árboles de hasta 12 metros de altura. Según explican, los ejemplares ya plantados sobre los túneles de circulación están creciendo bien, aunque «aún les falta algo de tiempo».
En la actualidad se trabaja también en el puente de Segovia -bajo cuyos arcos pasaba antes la circulación-: se ha consolidado su estructura con 2,7 kilómetros de micropilotes, y se están remodelando los cuatro estanques que lo rodean. En el centro de ellos, habrá en el futuro una fuente de 16 surtidores, y un jardín de 630 metros cuadrados con plantas acuáticas.
Sólo en la zona visitada ayer se han invertido 37,7 millones de euros, con los que se recuperarán 181.000 metros cuadrados de superficie. En total, el plan especial Madrid Río afecta a 6,9 millones de metros cuadrados. Se calcula que a finales de este año, ya podrán utilizarse 400.000 metros cuadrados recuperados, tanto de zonas verdes como estanciales.
Entre ellos, la Huerta de la Partida, el puente del Rey y la plataforma para acontecimientos ciudadanos, los jardines del puente de Segovia, del puente de San Isidro y de la calle Aniceto Marinas. Ya habrá para entonces 20 pasos sobre el río abiertos para peatones, ciclistas o tráfico rodado, cinco de ellos nuevos.
Serán, asimismo, objeto de remodelación durante este año las presas históricas números 5 a 9, a lo largo del cauce del río. Lo que aún estarán pendientes de apertura serán los kioscos, cafeterías y restaurantes que jalonarán los nuevos paseos.
Interior de la pasarela en «Y», con cierto aire de estructura ferroviaria / JAIME GARCÍA
La playa, en 2010
Y en el primer semestre de 2010 comenzarán las obras de la «playa de Madrid», en el parque de La Arganzuela. También el año que viene se completarán las tareas de remodelación de los puentes históricos de Segovia, San Isidro y Toledo, además de continuar con la construcción de pasarelas. Todo el proyecto estará terminado, según las previsiones y las promesas del Gobierno municipal, en el año 2011.



