
La actriz recibe hoy la medalla de la Academia de Cine / JAIME GARCÍA
Despliegue de Madrid en Milán. Organizado por la Comunidad de Madrid y con su vicepresidente Ignacio González al frente, durante esta semana se celebra la tercera edición de Made in Mad, una muestra de lo mejor de nuestra cultura, arte, gastronomía y moda. Las dos anteriores fueron en Barcelona y Berlín, pero es durante esta semana cuando los milaneses pueden conocer más y mejor los encantos de Madrid de la mano de un grupo de artistas invitados como son los restauradores Paco Roncero y Joaquín de Felipe; el director del teatro de la Abadía, José Luis Gómez; la diseñadora Ágatha Ruiz de la Prada; el cineasta Álex de la Iglesia o la actriz Carmen Maura, entre otros. Para González la iniciativa es una fórmula segura de promoción de una capital que «acoge el 25 por ciento de toda la producción teatral española y el 70 por ciento de la audiovisual» siendo Madrid «el referente cultural de España». Esta vez el destino ha sido Milán «porque comparte grandes señas de identidad con Madrid, ya que las dos son dos motores económicos, dos centros de creación cultural y por el apoyo de las autoridades milanesas para que se haga realidad esta muestra», explicó González.
Sin duda el plato fuerte de la jornada (con permiso de los gastrónomos) fue el homenaje que se le rindió a una grande de la interpretación, Carmen Maura, quien acudió encantada. Envuelta en un diseño de Custo que «customizó» con un body de rejilla, Maura demostró que con los años no sólo ha ganado en talento sino también en sinceridad. Dice lo que piensa y si días atrás más de uno se quedó petrificado al ver las cosas que opinó sobre Almodóvar en un programa de TVE, en Milán estuvo igual de sorprendente y auténtica.
-Un homenaje de Madrid en Milán. ¿Cómo le sienta?
-De entrada te diré que me siento muy orgullosa de ser madrileña de pura cepa. Siempre tuve cierta envidia por la gente que era de otros lugares porque tenían sus fiestas, sus tradiciones, sus costumbres, algo que en Madrid no existía. Ahora sí, todo ha cambiado y por eso me encanta vestir a mi nieta de chulapa cuando va a San Isidro. En cuanto a estar en Milán, recuerdo el homenaje que me dieron en el Festival Gay y Lésbico, que fue una maravilla. Me avisaron que iba a ser en el teatro Píccolo, y yo supuse que era un lugar muy pequeñito. No imaginas lo que sentí cuando salí al escenario y me encontré con esa inmensidad de lugar y toda esa gente gritándome cosas tan bonitas. Por todo esto no he dudado en venir, a pesar de lo cerca que me coge la entrega de la medalla de la Academia.
-Acaba de rodar dos filmes en Francia y su próxima cita será en España con Álex de La Iglesia.
-Han sido dos trabajos muy importantes y uno de ellos va a ser todo un bombazo en cuanto se estrene, que será en primavera. Se trata del filme de Yasmina Reza «Chicas», donde interpreto a una madre española muy especial, y donde Emmanuelle Segnier hace de mi hija. El rodaje con Álex espero que no se retrase más porque también tenía que haber rodado con Cuerda y no hemos comenzado.
-¿Ha llegado al punto de trabajar sólo en lo que le apetece?
-Con los años es algo que suele ocurrir, que uno haga lo que le de la gana. Como no tengo grandes ambiciones en la vida y vivo relajada me permito el lujo de apuntarme a proyectos de gente que está empezando y me mandan guiones estupendos.
-No sé qué opina sobre la discriminación positiva a favor de las mujeres que fomenta la ministra de Cultura a la hora de conceder las subvenciones. ¿Ha sentido esa discriminación en su experiencia profesional?
-Jamás he notado esa diferencia. Nunca he visto que una película no se hiciera por ser un proyectoe una mujer. Ya sé que lo que voy a decir es un poquito fuerte pero no entiendo esa medida. El otro día lo dijo Amenábar de una manera muy bonita cuando contestó a la misma pregunta que «la discriminación positiva a veces puede ser negativa». Por supuesto que en este país ha habido discriminación con la mujer, pero en el cine no. Nunca he visto esas diferencias.
-Sin embargo siguen habiendo más realizadores hombres que mujeres.
-Pero eso no es porque un productor se niegue a hacer una película de una mujer, sino porque ahora hay menos de todo por la crisis. Además las mujeres sí tenemos el tiempo pasado en contra y aún tienen que pasar algunos años para igualarnos en número, pero es sólo eso, cuestión de tiempo. Mi idea es que hay que promocionar el talento, sea de hombre o mujer. Pero ésta no es la manera. Fíjate que hasta me han dicho que no diga estas cosas porque luego no me van a llamar las mujeres para sus proyectos. No creo que pase eso, puesto que me consta que hay muchos más que piensan como yo pero prefieren no decirlo públicamente, tal vez porque no se atreven. Yo lo digo sin dudarlo porque mi experiencia me dice que nunca he visto esa discriminación contra las mujeres. En lugar de esto lo que había que hacer era apoyar a los jóvenes talentos que no pueden lanzarse porque sólo se respalda a aquellos que son conocidos. Eso sí que es grave.


