Seif el Islam, vendido como la cara amable del régimen, lleva años flirteando con el poder sin dejar claro si sucederá a su padre

Muamar el Gadafi / ÁNGEL DE ANTONIO
Actualizado Martes, 13-10-09 a las 22:21
No es poco que en la opaca Libia un periódico, el "Qurina", deje caer que Muamar el Gadafi ha abierto la puerta para que su hijo predilecto, Seif el Islam, tenga cargo en lo más alto de la cúpula del poder, como coordinador de los denominados Mandos Populares y Sociales. De esta forma el líder de la revolución se dedicaría más a asuntos internacionales, sobre todo a su sueño panafricano.
Estos mandos, liderados por jefes de tribu y notables del país, controlan el Congreso del Pueblo (Parlamento), el Ejecutivo y el aparato de seguridad. Es el propio Gadafi el que recomendó la semana pasada que se permitiera a su hijo ocupar este puesto de manera indefinida para que pueda llevar a cabo sus reformas.
Considerado como el tradicional sucesor del líder de la revolución, que acaba de cumplir 40 años en el poder, Seif el Islam es a menudo presentado como la cara amable de un régimen que trata de rehacer su sitio en la comunidad internacional.
Habla de la necesidad de acercarse a Occidente, abrir el país a empresas extranjeras o permitir una cierta libertad en los medios de comunicación. Eso sí, sin poner en ningún momento en entredicho el papel de su padre.
Pero el octavo descendiente de Gadafi tan pronto se postula como que echa el freno. En agosto de 2007 presentó un particular plan de reformas que supuestamente iban a suponer un gran avance para Libia que, según él, no iba a convertirse "ni una dinastía, ni una monarquía ni una dictadura".
Un año después, sorprendió durante un discurso ante un millar de personas la decir que se iba del poder porque "las reformas ya iban sobre ruedas" y se refirió incluso a la existencia de una sólida sociedad civil capaz de evitar abusos desde el poder. Salvo tímidas excepciones como el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, la realidad es que el país magrebí sigue por la vía del aislamiento.
Claro, que Seif el Islam, de 37 años, está detrás del nacimiento del diario "Qurina", el mismo que publica que va a ser aupado hacia las más altas responsabilidades del estado que maneja su padre.


