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Un desfile marcado por el recorte presupuestario
Una cifra superior a 4. 200 militares, junto a 209 vehículos y 58 aeronaves, de las Fuerzas Armadas participarán este lunes 12 de octubre, en el desfile con motivo del Día de la Fiesta Nacional. El evento, que tendrá lugar en la madrileña Plaza de la Lima, estará presidido por los Reyes, don Juan Carlos y doña Sofía. Una de las novedades será la participación en este año de banderas de la ONU, la OTAN y la UE como homenaje a los 20 años de misiones españolas de mantenimiento de la paz en el exterior.
El desfile ha cambiado su habitual localización. El motivo de este cambio radica en las obras que se están realizando en la Plaza de Colón. Por esta razón, circulará por el Paseo de la Castellana con la tribuna de autoridades situada en la Plaza de la Lima. Tendrá como hora de inicio las 10. 30 horas, justo en el momento en el que harán acto de presencia los reyes de España. El rey en ese preciso instante pasará revista a un Batallón de la Guardia Real. De igual manera, los monarcas procederán a saludar a las autoridades asistentes.
Sí tendrá lugar, como es habitual en este desfile, que la bandera que presidirá el desfile llegará a la Plaza de Lima desde el aire portada por un equipo de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire (PAPEA). A continuación, se realizará el izado de bandera y el tradicional homenaje a los que dieron su vida por España. Todo esto concluirá con la pasada de la Patrulla Aguila. Esta formación pintará sobre el cielo madrileño los colores de la enseña nacional. Otro cambio en el discurrir del desfile afecta a la parte aérea.
En esta ocasión, el desfile aéreo no comenzará tras los homenajes, sino que se realizará tras el paso de las agrupaciones mecanizadas y acorazadas. Todo ello antes de que lleguen las unidades que recorrerán a pie el Paseo de la Castellana.
Desfile en el aire
Aviones de combate del Ejército del Aire como el F18, el Northrop F5 o el Eurofighter surcarán el cielo madrileño. En su paseo por el aire estarán acompañados por aeronaves de transporte C295, así como por aviones de reabastecimiento en vuelo Boeing 707 y aviones especializados en extinción de incendios Canadair CL215, también conocidos como "Botijos".
En este bloque la Armada lucirá aviones de despegue y aterrizaje vertical Harrier y los helicópteros navales SeaHawk, mientras que el Ejército de Tierra llevará los helicópteros de transporte Cougar y el de combate Tigre. El broche a este paso lo pondrá la Patrulla Aguila. En cuanto a la apertura de paso para la segunda agrupación, la encargada de realizar tal acción será la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid y una Brigada de la escuela de Especialidades Antonio Escaño.
Después, la compañía UME con su característico uniforme negro con boina mostaza hará acto de presencia, así como los militares del Mando de Operaciones Especiales y los escaladores-esquiadores de la Jefatura de Tropas de Montaña de Aragón 1.
El cierre al desfile correrá de la mano de las unidades de paso específico, el Tercio Gran Capitán de la Legión en Melilla y los Regulares de Ceuta y Melilla, que volverán a mostrar su característico uniforme y su lenta cadencia de desfile, a 90 pasos por minuto.

Defensa recorta el presupuesto
Entre el recorte presupuestario aplicado por el Gobierno a Defensa en el ejercicio que termina (un 3 por ciento) y el previsto para el próximo año (el 6,7 por ciento), el Estado Mayor -que ya tuvo que suprimir el desfile terrestre del Día de las Fuerzas Armadas- también ha tenido que ajustar los gastos del de la Fiesta Nacional. Entre un 15 y un 20 por ciento menos de aviones, helicópteros y blindados que el año pasado recorrerán el Paseo de la Castellana de Madrid. En el caso terrestre la reducción es menor: de los 4.335 militares de la última edición se pasa a los 3.852.
Las cifras son un dato casi anecdótico, pero reflejan el problema económico de fondo al que se enfrentan las Fuerzas Armadas para el futuro inmediato. Los ahorros menores y en gastos casi «de representación» se admiten sin problemas, pero preocupan los recortes drásticos en planes de modernización (-24,90 por ciento), en inversiones en nuevo material (-52,83 por ciento) o en «investigación y estudios de las FAS» (-39,5 por ciento). Y quedan las reducciones generales en las partidas para entrenamiento de las unidades, y los gastos en combustible, horas de vuelo o de navegación para aviones y helicópteros, barcos y submarinos.
Como en otros ministerios de los llamados «de inversión», el Gobierno ha metido la tijera en las partidas mayores. Los grandes proyectos de modernización de cazas, blindados y barcos sufrirán nuevos retrasos. Las grandes empresas nacionales de armamento, las auxiliares y los programas de investigación y desarrollo pagarán el recorte.
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