
Se llama Mel, tiene 16 años y unas medidas que rondan la perfección y está enamorada de un prestigioso fotógrafo de moda llamado Bruno de 41 años... Así en líneas generales es el argumento de «90-60-90», la serie que Antena 3 ofrece en el «prime time» los lunes. El personaje de la adolescente recae en Esmeralda Moya, que en realidad tiene 23 años y lleva cierto tiempo desfilando por las mejores pasarelas del mundo. También ha trabajado en títulos para cine o televisión como «700 euros», «Mentiras y gordas» y «El castigo».
-¿Cómo afronta esta serie?
-Días antes de su estreno vivía en estado de nervios. Ni sentía ni padecía. Ahora, después de la emisión de los primeros episodios, estoy un poco más calmada, pero sin bajar la guardia en ningún momento. Trabajar en «90-60-90» supone para mí todo un reto ya que además de ser casi una recién llegada a la interpretación es mi primer papel protagonista. Eso supone una gran responsabilidad. Mi personaje forma parte de la mayoría de las tramas y hay que estar muy atenta.
-¿Cómo definiría la serie?
-Se trata de una historia con elementos de drama, pero muy realista.
-¿Una serie en serio?
-No es un dramón para echarse a llorar, pero tiene momentos muy intensos, aunque también tiene lugar para la comedia e incluso hay un huequecillo para la ternura.
-Lo que sí es serio es el tema de la relación entre una adolescente y un adulto...
-«90-60-90» habla de dos personas que se enamoran. Soy de la opinión de que cuando sientes algo por alguien no vas con el DNI en la boca para demostrar tus años. El amor no tiene edad. Me parece una soberana tontería que la gente critique esta aptitud.
-¿Sabe que usted es una actriz envidiada por el sector femenino?
-Si lo dice por mi compañero Jesús Olmedo es evidente que sí. Es encantador: cualquiera se enamoraría de él.
-Al margen de por el físico, ¿qué es lo que más le gusta de él?
-Es un excelente compañero y un gran luchador. Siempre está de buen humor y con ganas de ayudar.
-«90-60-90», ¿es más real de lo que la audiencia se imagina?
-Desde luego. Aquí el mundo de la moda es el escenario en el que transcurren las tramas, pero en primer plano están las historias de todos y cada uno de los personajes.
-¿De qué manera se ve reflejado el mundo de la moda?
-Con respeto. No queremos polemizar y a la hora de la realización de los guiones los responsables han contado con asesores y expertos en el tema para que todo quede reflejado como en realidad es. Aquí no se deja nada a fantasías ni a leyendas urbanas.
-¿Asustada por los dictados de ese señor llamado «share»?
-Un poquito. Soy consciente de que las cadenas se esfuerzan en dar el mejor producto y cuidan todo al detalle. Somos muchos, pero creo que hay lugar para todos.


