Domingo, 11-10-09
Como si de una paciente se tratara, la Facultad de Medicina en La Coruña tendrá que esperar. Por lo menos, esta enferma tiene fecha orientativa para empezar a tratar su mal: 2010. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, decidió otorgar un descanso a un debate social y político perpetuo. Con un escueto «este año no toca», el de Os Peares instigó una prórroga que durará, como mínimo, hasta que concluya la adaptación a Bolonia.
Feijóo busca «altura de miras» para Galicia así que centra su auscultación en resolver «la intensa bajada de recursos» en los presupuestos universitarios del próximo año. Sin más dilación, manda a la doliente a otro especialista. Serán las Universidades de La Coruña, Santiago y Vigo las que tendrán que alcanzar «el consenso». Y vuelta a empezar.
El rector de la UDC, José María Barja, se da por aludido y, el pasado viernes, replicaba que la Xunta también tendrá que aportar su grano de arena en el asunto. Tiene «voluntad de colaboración» pero exige la participación tanto de la Consellería de Sanidad como de la de Educación porque, tal y como recordó, existe un «componente práctico» que depende del sistema sanitario.
No a nuevas facultades
Mientras el Gobierno de Núñez Feijóo y el rector coruñés se disputan a la convaleciente, el Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra rechaza, al menos a corto plazo, el planteamiento de crear en la Comunidad gallega nuevas facultades de Medicina. La entidad afirma que, del análisis de los últimos estudios de demografía médica publicados y de los informes recientes de la agencia europea Eurostat y la OMS, se desprende que el número actual de licenciados en medicina y cirugía y futuros graduados, «es suficiente» para hacer frente al recambio generacional de la profesión.
Sin embargo, el Colegio apuesta por la descentralización del ciclo clínico -que se corresponde con los cursos de 4º a 6º- de manera que los hospitales de Vigo y Pontevedra cuenten con el «reconocimiento que se merece» en el ámbito de la formación universitaria.
En este mismo bando se encuentra la Universidad de Santiago de Compostela. Su rector, Senén Barro, piensa que Sanidad debe hacer todo lo que está en su mano para que los tres grandes complejos hospitalarios intensifiquen la formación clínica de los estudiantes de la universidad que dirige.
«Colonización»
Ya lo decía el líder del PP en La Coruña, Carlos Negreira, la UDC corre el riesgo de «ser colonizada» por los profesores de la universidad compostelana.
La vieja polémica de la implantación de Medicina en la urbe herculina no volvió a las portadas de periódicos por casualidad. El pasado septiembre, la UDC denunció públicamente que el departamento de Medicina de la USC había convocado 20 plazas de docentes para ejercer en el Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña -CHUAC- sin contar con su beneplácito.
En mayo de 2008, los rectores de los centros gallegos, Sanidad y Educación pactaron un protocolo en el que se regulaba que las prácticas clínicas a los estudiantes serían impartidas por un colaborador docente, personal del Sergas. Para el departamento de Medicina de la UDC, la convocatoria de plazas de profesores asociados por la Universidad de Santiago vulnera este protocolo y «distorsiona» el funcionamiento departamental.
La UDC considera que estas plazas deberían de ser del centro coruñés dado que el Chuac está vinculado a esta Universidad «desde el concierto del 2001» que unía al, por entonces, Juan Canalejo y al ente público.
Por su parte, la USC afirma que ellos se limitaron a «emplear el mismo modelo» que se usó hasta el momento, debido a la urgencia de convocatoria. El vicerrector de profesorado de la USC, Juan Viaño, se limita a argumentar que la decisión fue tomada en base a la rápida resolución de un problema y que contó con el beneplácito de los centros hospitalarios y el Sergas.
A todos los efectos, una cosa sí está clara. Galicia seguirá contando con una única Facultad de Medicina ubicada en Compostela,hasta el 2010. Fecha en la que, los «doctores» tendrán que poner todos sus esfuerzos para que la lista de espera empieza a correr.


