En casos extremos, cuando los bebés nacen con problemas de salud o de forma prematura, el consumo de esta leche se hace indispensable. El problema viene cuando algunas madres, por distinas razones, no pueden ofrecer a sus hijos esa ayuda.
Para solucionar este contratiempo están los bancos de leche, un lugar donde otras madres, de forma altruista, pueden donar su leche para otros bebés que lo necesiten. A las donantes se les realiza una entrevista y un análisis de sangre para descartar cualquier contraindicación en la donación, como el consumo de tabaco, alcohol, cafeína, drogas ilegales o el padecimiento de cualquier enfermedad que pueda transmitirse al bebé.
La leche también pasa por un riguroso proceso hasta que llega a los pequeños. Primero es analizada en el laboratorio, donde comprueban la calidad del alimento y la cantidad de calorías que tiene. A continuación se somete a un proceso de pasteurización para eliminar las bacterias, se congela y después es administrada a los bebés para acelerar su recuperación.
Sólo dos bancos en España
En nuestro país, de momento, sólo hay dos bancos de leche, el del hospital madrileño 12 de Octubre, que es el único que tiene integrado este servicio en la Unidad de Neonatología, y el Banco de Leche de las Baleares en Palma de Mallorca. Además, el Banco de Sangre y Tejidos (BST) prevé crear el primer Banco de Leche Materna de Cataluña en 2010 para abastecer a todas la unidades de neonatología del territorio, aprovechando su experiencia en la captación y distribución de materiales biológicos.
