Actualizado Viernes, 09-10-09 a las 21:29
Un terrorista al volante de un vehículo cargado con más de cien kilos de explosivo, según datos policiales, acabó con la vida de al menos cuarenta y nueve personas y causó heridas a otras cien, algunas de ellas muy graves, en la ciudad paquistaní de Peshawar, la capital de la Provincia de la Frontera del Noroeste. El frente “Af-Pak” se calienta cada vez más a ambos lados de la frontera y la insurgencia demuestra cada día su capacidad para golpear sin problemas en los centros urbanos. El jueves un atentado acabó con la vida de 17 personas en Kabul después de que un suicida hiciera explotar su todoterreno a las puertas de la embajada de India, y ayer, mientras la capital afgana se recuperaba del golpe, Peshawar recogía el testigo como capital del terror.
La carga explotó cuando uno de los típicos minibuses del servicio urbano pasaba muy cerca y esto unido a que se trata de una zona muy concurrida, próxima a un mercado, convirtió al ataque en el más sangriento registrado en Pakistán en los últimos siete meses. Entonces otro suicida, la ténica habitual de los militantes, mató a 57 personas tras inmolarse en el interior de una mezquita repleta de fieles en la cercana región tribal de Khyber.
Fue el sexto atentado que sufría la ciudad en los últimos cuatro meses y los medios paquistaníes lo englobaron dentro de la venganza de la insurgencia por el asesinato de su líder, Baitulá Mehsud, tras un ataque con misiles de los aviones no tripulados americanos. Los talibanes ya han reivindicado el atentado contra la sede del Programa Mundial de Alimento en Islamabad del pasado lunes, pero de momento nadie se ha pronunciado sobre la masacre de Peshawar.
Operación en Waziristán"Los terroristas atacan a gente inocente con el objetivo de presionar al Gobierno para que detenga sus operaciones contra ellos, pero su plan diabólico se verá frustrado por el poder del pueblo", dijo el ministro de Información, citado por la agencia estatal APP, poco antes de que el responsable de Interior, Rehman Malik, declarara que “no tenemos otro remedio que lanzar la operación militar sobre Waziristán del Sur”, la agencia tribal en la que los servicios de inteligencia sitúan a la cúpula talibán del país.
El Ejército paquistaní lanzó una fuerte ofensiva contra la insurgencia a finales de abril en el valle de Swat en la que, según las cifras oficiales, han muerto 1.700 militantes. Desde comienzos de junio, además, mantiene tropas desplegadas en los accesos a la agencia tribal de Waziristán de Sur, pero de momento no ha penetrado en este territorio pese a las presiones de Estados Unidos que exige una mayor implicación de Islamabad sobre el terreno.
"Nos han dicho en el hospital que les han llegado más de cien heridos y que 49 personas han muerto", declaró a la prensa el ministro de Información de la provincia de Frontera Noroeste, Mian Iftikhar Hussain.
El propio Iftihhar Hussain explicó poco antes, desde el lugar de los hechos, que "los explosivos habían sido colocados en un automóvil y la detonación alcanzó al autobús".
El propio Iftihhar Hussain explicó poco antes, desde el lugar de los hechos, que "los explosivos habían sido colocados en un automóvil y la detonación alcanzó al autobús".


