Un meteórico ascenso
El hombre que en agosto de 2008 se presentó como una estrella de rock en el estadio Invesco de Denver ante 75.000 personas era hace sólo ocho años un absoluto desconocido, no sólo para los votantes, sino también para su propio partido. Barack Obama no estaba en la lista de invitados a la Convención Demócrata de Los Ángeles que en el 2000 encumbró a Al Gore como candidato a la presidencia. Ni siquiera la delegación de Illinois tenía sitio para él en su fiesta californiana. Obama era entonces un abogado y senador estatal de 39 años sin financiación que le respaldara, pero aun así voló desde su ciudad, Chicago, a la costa oeste. Una vez a las puertas del Staples Center en el 2000, donde ni siquiera era delegado ni tenía credencial para entrar, se quedó fuera. “Acabé siguiendo los discursos en las pantallas de televisión en el exterior del estadio, viendo a amigos y conocidos en asientos a los que yo no pertenecía”, escribió en su libro “The Audacity of Hope” sobre la frustración que sintió en aquel momento. “Fue un viaje desastroso para él”, apunta el senador por Illinois, Richard Durbin. Cuatro años después, Obama ganó su puesto en el Senado estadounidense y el entonces candidato demócrata a la Casa Blanca, John Kerry, hizo campaña con él en Chicago. Kerry se quedó prendado de sus cualidades, de la diversidad que representa, y lo invitó a hablar en la convención de Boston del 2004, donde Obama pronunció un discurso visionario que se convertiría en el germen de sus grandes aspiraciones. “Cuando aparecí en el escenario muchos se preguntaban ¿quién es este tipo?”, recuerda. Seguido por una nube de fotógrafos tras su intervención, quedó claro que el joven senador podía ser algo más que una estrella en ciernes. Hace ocho años, Obama se fue de Los Ángeles un día antes del discurso de Al Gore. Hoy recibe el Nobel de la Paz nueve meses después de convertirse en el primer presidente negro de EE.UU. / N.S.
Actualizado Viernes, 09-10-09 a las 20:32
El presidente de EE.UU., Barack Obama, acepta el premio Nobel de la Paz "como un estímulo para los retos del siglo XXI". En una breve comparecencia desde el Rose Garden de la Casa Blanca, Obama ha reconocido estar "sorprendido" por haberlo recibido este año. "Para ser honesto, creo que no lo merezco".
El mandatario, que sólo lleva nueve meses en el cargo, asegura sentirse "muy honrado" por esta distinción que no ve "como un reconocimiento de lo que yo he conseguido, sino como un reconocimiento de los objetivos que me he marcado" para EE.UU. y para el mundo.
"No creo que merezca estar en compañía de tantas figuras que han cambiado la historia", ha insistido, subrayando que se siente honrado y que acepta humildemente este galardón como una "llamada a la acción" para trabajar juntos en la solución de los problemas.

"No es así como esperaba levantarme esta mañana...", ha bromeado el presidente, recordando la felicitación de sus hijas. "Tras recibir la noticia, Malia me ha dicho que además de ganar el Nobel hoy es el cumpleaños de Bo (la mascota de los Obama), y Sasha me ha recordado que tenemos un fin de semana de tres días por delante. Así que es bueno tener hijos para seguir viendo las cosas con perspectiva".
Tanta, que el presidente ha abierto su twitter y ha tecleado una sola palabra de siete caracteres: "Humbled".
Obama, de 48 años, viajará a Oslo el próximo 10 de diciembre para recoger el Nobel de la Paz. Es el tercer presidente estadounidense en el cargo que lo recibe, tras Theodore Roosevelt en 1906 y Woodrow Wilson en 1919.
En una sorprendente decisión que nadie esperaba (en las quinielas aparecían otros nombres como el primer ministro de Zimbabue, Morgan Tsvangirai, o las colombianas Piedad Córdoba e Ingrid Betancourt), el Instituto Nobel noruego le ha otorgado este galardón "por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos".
El primer presidente negro de Estados Unidos apuesta por el desarme y por retomar las conversaciones de paz en Oriente Medio, dos objetivos reconocidos por el jurado como merecedores del premio, dotado con 10 millones de coronas suecas (un millón de euros).
"Muy pocas veces una persona con orígenes como los de Obama logra la atención del mundo y da a la gente la esperanza de un mejor futuro", ha afirmado el comité.
Después de Carter y Al Gore
Obama, que juró su cargo el 20 de enero de este año en Washington tras ganar las elecciones del pasado, se lleva ahora el reconocimiento del jurado del Nobel que también han obtenido en esta década el ex vicepresidente de EE.UU., Al Gore, en 2007 por su lucha contra el cambio climático, y el ex presidente Jimmy Carter en 2002 "por sus esfuerzos infatigables para encontrar soluciones pacíficas a los conflictos internacionales, por impulsar la democracia y los derechos humanos, y por fomentar el desarrollo económico y político de los pueblos".
En este 2009 le ha tocado el turno al recién llegado Obama. Un político joven que llenó de esperanza su país. "Su diplomacia se basa en el concepto de que aquellos que dirigen el mundo deben hacerlo siguiendo valores y actitudes compartidas por la mayoría de la población", ha insistido el comité desde Oslo.
Según el comunicado oficial del Instituto Nobel noruego, "gracias a la iniciativa de Obama, Estados Unidos está desempeñando ahora un papel más constructivo en abordar los grandes retos del cambio climático a los que el mundo se enfrenta" y "la democracia y los Derechos Humanos van a fortalecerse".
"Sólo en muy contadas ocasiones una persona ha atraído la atención mundial al mismo nivel que Obama y dado a su pueblo la esperanza de un mundo mejor", opina el jurado del Nobel de la Paz. "Su diplomacia está fundada en el concepto de que aquellos que deben dirigir el mundo deben hacerlo sobre la base de valores y actitudes que son compartidas por la mayoría de la población mundial", resaltan.
Por último, el Comité Nobel Noruego explica que Obama es "actualmente el principal portavoz mundial" de "la política internacional y las actitudes" que este organismo ha tratado de "estimular" en sus 108 años de historia.
El Comité respalda el llamamiento de Obama de que 'ahora es el momento "para que todos nosotros asumamos nuestra parte de responsabilidad para una respuesta global a los retos globales".

Americanos con Nobel de la Paz
Obama, que no pudo conseguir los Juegos Olímpicos para Chicago pero se ha llevado el Nobel, es el tercer presidente estadounidense en el cargo en recibir el prestigioso galardón y el primero en hacerlo en los últimos 90 años. Sin embargo, tanto Woodrow Wilson, galardonado en 1919 por ayudar a fundar la Liga de Naciones --antecedente de la ONU-- y contribuir al Tratado de Versalles, como Theodore Roosevelt, que lo recibió en 1906 por su trabajo para negociar el fin de la guerra ruso-japonesa, estaban en su segundo mandato cuando lo recibieron.
También el activista negro que tanto ha inspirado a Obama, Martin Luther King, fue galardonado en Oslo en 1964 (cuatro años antes de su asesinato en Memphis) por su empeño en acabar con la segregación y la discriminación racial. Henry Kissinger lo recogió en 1973 por el alto el fuego en Vietnam.

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