Una mamá macaco acaricia a su pequeña cría / Current Biology
Actualizado Viernes, 09-10-09 a las 17:34
Los gestos de cariño que las mamás humanas profesan a sus retoños podrían tener su raíz más profunda en nuestros antepasados los monos. Un estudio, del profesor Pierfrancesco Ferrari, de la Universidad de Parma (Italia), publicado en la revista Current Biology, ha demostrado que los macacos interactúan con sus hijos del mismo modo en que lo hacen los humanos. Los colman de besos y cambian su tono de voz, exactamente lo que hacen los padres cuando miran a su bebé.
Ferrari asegura que los macacos «se ríen, exageran sus gestos, modifican su tono de voz y, por supuesto, besan a sus crías». Esto demuestra que no sólo los humanos modifican la comunicación emocional con sus hijos.
Caricias que desaparecen al mesEl estudio observó a 14 parejas de madres e hijos macacos durante las primeras semanas de vida de las crías. En ese tiempo los bebés y sus madres pasaron mucho tiempo juntos, mirándose fijamente a los ojos y dándose muchos besos.
Pero estas carantoñas desaparecen tras cumplirse el primer mes de vida de las crías de macaco. Según Ferrari, esto se debe, a que el desarrollo del macaco es mucho más rápido que el de los humanos. «La capacidad motora de un macaco de dos semanas de vida podría compararse con la de un humano de un año de edad, por eso, la independencia de la madre ocurre tan temprano».


