Publicado Jueves, 08-10-09 a las 18:10
"Demostraré a los italianos de qué pasta estoy hecho"... Lejos de amedrantarse por la decisión de los jueces de la Corte Constitucional que ayer rechazaron la ley con la que se pretendía paralizar los procesos penales de los cuatro principales cargos del Estado, Silvio Berlusconi reacciona como sólo él sabe. En una intervención telefónica en televisión, el "Cavaliere" esta mañana ha apuntado el dedo contra todos los "rojos" que le rodean. "El jefe de Estado es de izquierdas y la Corte Constitucional es un órgano político con mayoría de izquierdas, pero no me van a detener", ha dicho Berlusconi asegurando que el gobierno "seguirá adelante de forma serena y con más fuerza que antes".
Con la decisión de ayer inicia el proceso de descongelación de los dos procesos abiertos ya contra Berlusconi. El primero, del que mañana se celebra la audiencia de segundo grado, es el caso del abogado británico David Mills, acusado de haber declarado en falso previo pago por parte del propio Berlusconi. Y el segundo, tiene como protagonista a Mediaset, por la compra-venta ilegítima de derechos televisivos. "Son dos farsas", ha declarado Berlusconi calificando de absurdos los dos procesos que le tienen como principal imputado. "Me defenderé en los tribunales y en televisión demostrando la absurdidad de las acusaciones".
El futuro de Italia
La revolución política que está viviendo Italia verá su efecto el próximo año en las elecciones de marzo a la presidencia de la mayoría de las regiones italianas. Según las previsiones del gobierno, la polvareda levantada en torno al "Cavaliere" le ha reforzado todavía más, sobre todo ante una oposición casi inexistente con falta de líderes. El 25 de octubre de hecho son las elecciones a la presidencia del principal partido de la oposición, el Partido Democrático, que vive a la deriva desde que Walter Veltroni abandonara el barco tras las críticas recibida después de la campaña electoral que perdieron.
La respuesta a esta oposición débil, podría llegar desde el presidente de Fiat y Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo, empresario tentado tanto por derecha como por izquierda a entrar en política. Montezemolo prefiere quedarse al margen ofreciendo su contribución al país a través de la fundación "Italiafutura" que ayer presentó públicamente. "No somos un partido político, sino un movimiento con el que invitamos a que el país se mueva", señaló Montezemolo.



