Actualizado Jueves, 08-10-09 a las 11:35
El presidente Barack Obama y su esposa Michelle han solicitado en préstamo un total de 47 obras de arte procedentes sobre todo de museos y colecciones de Washington para decorar a su gusto las paredes de la Casa Blanca. La selección ha sido calificada como una especie de "revolución cultural" ya que confirma una destacada inclinación por obras modernas en contraste con los gustos más clásicos de anteriores ocupantes del número 1600 de la Avenida Pensilvania en la capital federal.
La lista definitiva de obras, analizada como una curiosa prospección en los gustos personales de los Obama, incluye también una cierta querencia multicultural al incluir por ejemplo obras de siete artistas negros. Como es el caso de Glenn Ligon, artista conceptual especializado en abordar cuestiones políticas y raciales mezclando variados elementos plásticos.
El pintor afro-americano William Johnson, parte del movimiento artístico conocido como el "renacimiento de Harlem", es también un destacado favorito con cuatro piezas seleccionadas. Al igual que un cuadro abstracto de Alma Thomas, artista negra de los años sesenta y setenta. De igual manera, la lista incluye varias obras realizadas por nativos americanos.
Uno de los cuadros más comentados por su actualidad es el de Edward Ruscha, titulado "I Think I’ll ...". Lo que podría traducirse como "creo que haré..." En mitad del intenso debate en la Casa Blanca sobre qué hacer con la guerra de Afganistán, el lienzo es un estudio sobre la indecisión e incluye expresiones en inglés como "quizá... no" o "espera un minuto" sobre un intenso fondo de color rojo.
Dentro de una línea más clásica, entre las obras prestadas a la Casa Blanca figura un atardecer el pintor Winslow Homer y dos delicadas bailarinas de bronce de Degas. Pero con sitio para pintores más rompedores como Mark Rothko o Jasper Johns. De Europa, la lista incluye una naturaleza muerta del italiano Giorgio Morandi y una estampa de Niza de Nicolas de Stael. Sin olvidar un modelo original del telégrafo de Morse destinado a servir como histórica decoración del despacho oval.
William Allman, responsable de la colección de arte de la Casa Blanca, ha explicado al "Washington Post" que los Obama comparados con otros ocupantes anteriores de la mansión presidencial han expresado "probablemente más interés en arte verdaderamente moderno". En el pasado, Jackie Kennedy con sus gustos afrancesados hizo lo posible por traer impresionistas. Mientras que Hillary Clinton optó por Kandisnky, de Kooning y Georgia O'Keefe.
Michelle Obama, con ayuda de su decorador californiano Michael Smith, empezó a seleccionar obras de arte para la Casa Blanca antes incluso de la toma de posesión oficial de su marido, el pasado mes de enero. Con algunas piezas instaladas a su llegada, tanto en la residencia familiar como en despachos oficiales. Una parte de todas las obras solicitadas ha terminado de llegar durante las últimas semanas.


