El diseñador presentó en París su colección para Chanel
Karl Lagerfeld, al término de su desfile. / Agencias
Karl Lagerfeld volvió a dejar con la boca abierta a los asistentes al desfile de Chanel dentro de Pasarela de Prêt-à-Porter de París. El diseñador alemán construyó un granero, rematado con el símbolo de la firma, bajo las vidrieras del Grand Palais de París, para presentar su colección femenina para el próximo verano. La nave completa se transformó en una antigua granja, un espectacular decorado que el público aplaudió con entusiasmo. Para rematar la fiesta, el desfile contó con el regalo de la actuación de la cantante Lily Allen.
Y es que Lagerfeld ha creado una colección de aires campestres, con colores crudos y materiales ligeros como el hilo o el lino; sus delicados vestidos se cubren a menudo con encajes, y algunas modelos incluso lucían con doradas ahechaduras de trigo en los aparentemente descuidados peinados. «Soy del campo», se justificaba Lagerfeld, que sin embargo defendía la elegancia de su propuesta: «No es -dijo- una comuna hippy». Entre el público se encontraban, entre otros, la modelo Claudia Schiffer, los cantantes Prince y Rihanna y Sean Lennon, hijo del fallecido Beatle.


