
Miércoles, 07-10-09
JULIO GARCÍA ORTIZ
CONSUEGRA. La comunidad de Religiosas de la Inmaculada Concepción de Consuegra, conocidas popularmente como «monjas azules», han querido compartir con la población la gloriosa beatificación de su fundadora, Emilie de Villenueve, que tuvo lugar en la localidad francesa de Castres el pasado 5 de julio.
Con este motivo, numerosos vecinos se congregaron junto a las religiosas en la iglesia de Santa María la Mayor para asistir a la Eucaristía de acción de gracias que, oficiada por el párroco, José Manuel Pastrana, sirvió para poner por modelo cristiano la figura de esta nueva beata, cuya congregación, dedicada a los más necesitados, se extiende por diversas partes del mundo.
En Consuegra las «monjas azules» se establecieron en 1983, ocupando el edificio que antes habían regentado las Madres de la Consolación. Durante más de dos décadas se ocuparon de una guardería hasta que, por diversos motivos, tuvo que cerrarse.
En la actualidad la comunidad, formada por cuatro religiosas y encabezada por sor Esther, se dedica plenamente a colaborar en actividades parroquiales y atención a enfermos y mayores.
El pasado año, al conmemorarse el veinticinco aniversario de su llegada a Consuegra, fueron objeto de un cálido y concurrido homenaje, encabezado por los alcaldes y párrocos que desempeñaron su cargo a lo largo de ese cuarto de siglo.


