Tras años de fallidas negociaciones pero justo antes de la reelección de Nixon, Kissinger y el comunista Le Duc Tho forjaron a partir del 8 de octubre de 1972 el principio del final para la guerra de Vietnam

EL FIN DE LA GUERRA DE VIETNAM: ASÍ LO CONTÓ ABC
Las bases del acuerdo fueron puestas por Kissinger y Le Duc Tho, que luego compartirían el Nobel de la Paz. La mediática guerra de Vietnam tocaba a su fin, marcado por la evacuación en helicóptero (1975) de la embajada de EE.UU. en Saigón. Atrás quedaban las emblemáticas imágenes de la niña de 9 años Kim Phuc Phan Thai (1972) con la espalda en carne viva por el napalm; y del aterrorizado rebelde del Vietcong asesinado (1968) de un tiro en la cabeza por un policía norvietnamita.
Desde hace tiempo, entre las hojas del calendario político de Estados Unidos ha logrado afincarse la paranoia electoral conocida como «sorpresa de octubre». Es decir, un acontecimiento imprevisto pero forzado con el potencial de trastocar el resultado de unas elecciones presidenciales justo en la recta final de campaña.
En octubre de 1972, Richard Nixon se encontraba justo en la recta final para culminar sus ambiciones de un segundo mandato, restando importancia al «robo de tercera» del Watergate y presumiendo de sus éxitos al romper la inercia de la Guerra Fría con China y Rusia. Méritos a los que su «gurú» diplomático Henry Kissinger se empeñó en añadir antes de la cita con las urnas una solución a la guerra de Vietnam.
Aislados de sus patrocinadores en Moscú y Pekín, y con la guerra trasladada a su retaguardia a través de bombardeos contra Hanoi y el minado del puerto de Haiphong, el politburó de Vietnam del Norte asumió en agosto la necesidad de un acuerdo. Aunque en cierta manera, EE.UU. no tuviera mucho que negociar tras su retirada unilateral. A esas alturas, sólo tenía desplegados 27.000 militares en comparación con el medio millón de principios de 1969.
La gracia del hipódromo
El 8 de octubre de 1972, un soleado domingo de otoño en París, Kissinger y el comunista Le Duc Tho volvieron a sentarse a negociar. Para romper el hielo hablaron del hipódromo de Auteuil, con una parte de su trazado cubierto por árboles. Según Kissinger, en ese tramo oculto al público es «donde los jinetes deciden quién ganará».
Le Duc Tho, que llegaría a compartir el Nobel de la Paz con Kissinger, presentó entonces los cimientos básicos de un acuerdo de paz: inmediato alto el fuego; retirada completa de EE.UU. pero no de las tropas de Hanoi; devolución de prisioneros de guerra; derecho a que Hanoi siguiese apoyando al Viet Cong y Washington al gobierno de Vietnam del Sur; y una institución de concordia nacional.
En ese contexto, Kissinger llegó a decir su inolvidable frase: «Creemos que la paz está al alcance de la mano». Por supuesto, Nixon ganó la reelección con un histórico margen. Hubo más bombardeos y sufrimiento. Y los acuerdos de París se quedaron en papel mojado. La guerra no terminaría hasta que las tropas del Norte conquistaron Saigón el 30 de abril de 1975.



