Publicado Lunes, 05-10-09 a las 09:31
El Ministro de Fomento, José Blanco, tras presentar las partidas de los Presupuestos Generales del Estado para su Departamento ha afirmado que se cumplirán los plazos para la llegada del AVE a Badajoz, en 2013, aunque esta fecha no figura en el resumen oficial que ofrece la página web del Ministerio. En cambio sí están comprometidas las fechas de terminación de otras líneas, como las de Valencia en 2010; Santiago de Compostela (desde Orense), en 2011, y Alicante, León, Jerez-Bahía de Cádiz, y frontera francesa, por Figueras, todas estas en 2012, que es cuando acaba la actual legislatura. Todo ello, aclaró el ministro, porque se ha planificado el presupuesto «en función de las prioridades del país y los objetivos marcados».
Lo que sí preven los presupuestos de 2010 es una inversión para la línea a Badajoz, dentro del eje de Alta Velocidad Madrid-Lisboa, de 336 millones de euros, la menor partida dentro de las grandes previsiones presupuestarias para el AVE, que reflejan: 546 millones para el eje transversal andaluz; 2.155 para el eje norte-noroeste; 1.800 para el eje de Levante, y 1.107 para la conexión de Barcelona con Francia por Figueras.
Apuesta ferroviaria
El Ministerio de Fomento invertirá el próximo año, si el Gobierno consigue sacar adelante los PGE en el Congreso, 19.304 millones de euros, una cantidad similar a la de 2009 y que representa el 1,8 por ciento del PIB. Más de la mitad del presupuesto, concretamente el 57 por ciento, se destinará al ferrocarril, que contará con 10.207 millones de euros, mientras que a carreteras irá el 27 por ciento, unos 5.114 millones. Para aeropuertos se destinarán 1.868 millones, o sea, el 10 por ciento del total, y en puertos se invertirán 1.587 millones de euros, lo que supone el 8 por ciento del presupuesto.
Blanco sostuvo la pasada semana que las cuentas del próximo año mantienen «la inversión necesaria» para que el AVE llegue en 2012 a la frontera con Francia, para lo que se declaró dispuesto, según Efe, a «persuadir a la parte francesa», y recordó que recientemente ha hablado con el ministro de Transportes de Francia al respecto. Esto viene a colación de unas recientes declaraciones de las autoridades francesas, en las que venían a decir que las conexiones ferroviarias con España no entraban en sus prioridades, pese a que en la reciente visita del presidente francés, éste se atrevió incluso a aventurar la fecha del 2014 para esta conexión. También insistió José Blanco en que «no se modificará» el plazo previsto para el AVE a Extremadura, dentro del eje de Alta Velocidad Madrid-Lisboa, y sobre todo ahora que ha ganado las elecciones portuguesas el socialista José Sócrates, después de la polémica suscitada en el país vecino durante la campaña electoral en la que la candidata socialdemócrata amenazaba con retirarse del proyecto porque Portugal, decía Manuela Ferreira, no podía permitírselo en tiempos de crisis.
Intereses políticos
Lo cierto es que la fecha de terminación de esta línea siempre ha estado sujeta al son que marcaban los intereses de cada gobierno a ambos lados de la frontera. La indefinición de Portugal, por fin parecía que quedaba despejada a primeros de año en la «cumbre» hispano-lusa, en la que el primer ministro portugués se comprometía a tener los deberes hechos en 2013. Por parte española, el primer gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el PSOE en general se habían comprometido, sobre todo en campaña electoral, a tenerlo terminado en 2010. De ahí que la oposición siga sin creerse demasiado los compromisos del Gobierno actual. Así lo manifestaba hace unos días el presidente provincial del PP de Toledo, Arturo García-Tizón, al afirmar que el proyecto del AVE Madrid-Lisboa es una «vergüenza nacional», y que el PSOE «ha venido engañando a la ciudadanía» en este asunto, en el que, añadía, « sólo hay licitaciones de tramites con anuncios en su día a bombo y platillo de la llegada del AVE». «Como todas las promesas sean así estamos apañados», concluía el dirigente popular.
En la actualidad hay cuatro tramos en obras que afectan a 76,7 de los algo más de 400 kilómetros de recorrido que hay entre Madrid y la frontera portuguesa.


