
El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, saludaba ayer en Teherán al director general del OIEA, Mohamed el-Baradei | REUTERS
«El encuentro ha sido exitoso». Siguiendo el tono positivo de la reciente cumbre nuclear de Ginebra, Mahmud Ahmadineyad se mostró optimista ayer a la hora de valorar la visita oficial a Teherán del responsable del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Mohamed el-Baradei. Si en Ginebra se produjo el primer encuentro de alto nivel entre estadounidenses e iraníes en las últimas tres décadas, el diplomático egipcio ha logrado en su viaje a Teherán que la república islámica acceda a abrir las puertas de «Fordo» -nombre de la nueva instalación de Qom, de la que Irán no informó al OIEA por carta hasta el pasado 21 de septiembre- a los inspectores internacionales «el próximo 25 de octubre», confirmó Ali Akbar Salehi, responsable de la Agencia Nuclear de Irán.
«La buena cooperación entre Irán y el OIEA ha resuelto cuestiones muy importantes. Actualmente no queda ya ninguna ambigüedad», aseguró Ahmadineyad. El dirigente ultraconservador pidió a Barack Obama que «aproveche la oportunidad» que se le presenta con la disposición al diálogo de su país para mostrar su «voluntad de cambio».
El-Baradei se mostró prudente en sus valoraciones y volvió a pedir a los dirigentes islámicos más gestos de buena voluntad, y mayor transparencia para erradicar todas las dudas que Occidente tiene sobre su programa nuclear. Por ello calificó de «muy importante» la próxima visita a la nueva planta de enriquecimiento de uranio para «garantizar que sus objetivos son puramente civiles».
El clima de optimismo provocado por la cita de Ginebra y el viaje de El-Baradei se vio ensombrecido ayer por la filtración al diario «The New York Times» de un informe en el que expertos europeos del OIEA aseguran que «Irán dispone de información suficiente para diseñar y producir» la bomba atómica. Bajo el título de «Posibles dimensiones militares del programa nuclear de Irán», este informe, redactado a comienzos de 2009, describe en sus 67 páginas «un complejo programa dirigido por el Ministerio de Defensa de Irán», con el objetivo de elaborar «una carga nuclear para integrarla en el sistema de misiles Shahab 3». Estos son los misiles con capacidad de alcanzar objetivos en un radio de dos mil kilómetros que la pasada semana probó la Guardia Revolucionaria dentro de sus maniobras «Gran Profeta IV».
Informes y contrainformes
Las filtraciones de informes sobre la carrera nuclear iraní son una constante en los últimos años. A finales de 2007, la inteligencia americana concluyó que la república islámica había detenido «en el año 2003 un programa de desarrollo de armamento nuclear encubierto». El mes pasado, el propio OIEA hacía público un estudio en el que aseguraba que «Irán ha disminuido el ritmo de producción de uranio enriquecido por primera vez en años». Pero la carrera nuclear y la balística van de la mano y mientras Occidente se ha centrado en la primera, según la última filtración al «The New York Times», parece que Irán habría apostado por desarrollar misiles como una primera fase antes de nuclearizar sus cabezas.
«The New York Times» matiza que las conclusiones del estudio «no son firmes», y que la evidencia, obtenida de las agencias de inteligencia nacionales y de las propias investigaciones del organismo, «debe ser confirmada». Preguntado en Teherán sobre esta filtración, El-Baradei mantuvo su línea conciliadora de los últimos años e insistió en que la agencia no ha hallado nada que demuestre el carácter militar de la actividad nuclear de Irán.
Mientras en los últimos años el acuerdo propuesto por la comunidad internacional para solucionar el contencioso nuclear pasaba por exigir a Teherán que congelara su programa a cambio de suprimir las sanciones económicas, en esta ocasión los términos han cambiado.
Enriquecimiento de uranio
Según una entrevista concedida a la cadena iraní PressTV por Peyman Jebelli, secretario de la oficina de prensa del Consejo Superior Nacional de Seguridad iraní, Irán estudia la oferta de enriquecer uranio hasta el 20% en el extranjero.
Este será el punto central a discutir durante la próxima reunión con la comunidad internacional, prevista para el 19 de octubre. Si se llega a un acuerdo, Irán elegirá la mejor oferta entre las propuestas de Rusia, Francia y EE.UU., y de esta manera enriquecerá su uranio en el extranjero.


