Actualizado Viernes, 02-10-09 a las 17:50
La familia ya ha podido ver por primera vez en tres años una imagen de su hijo, el soldado judío de 23 años Gilad Shalit, secuestrado en la franja de Gaza desde el 25 de junio de 2006.
Y ha podido comprobar por primera vez que sigue con vida. También lo ha hecho toda la población de Israel, ya que todas las televisiones y portales web informativos han emitido pasadas las cuatro de la tarde el video del muchacho que el Gobierno de Tel Aviv ha obtenido este mediodía en virtud de un canje con Hamás, según el cual se ha procedido a la liberación de 20 mujeres palestinas.
Y ha podido comprobar por primera vez que sigue con vida. También lo ha hecho toda la población de Israel, ya que todas las televisiones y portales web informativos han emitido pasadas las cuatro de la tarde el video del muchacho que el Gobierno de Tel Aviv ha obtenido este mediodía en virtud de un canje con Hamás, según el cual se ha procedido a la liberación de 20 mujeres palestinas.
Han sido 2 minutos y 42 segundos de grabación, en la que puede verse a Shalit en buenas condiciones y mostrando un periódico en árabe con la fecha 14 de septiembre. Prueba inequívoca de que ese día seguía con vida. Limpio, con el pelo bien cortado, aunque delgado y con ojeras, la cinta muestra al muchacho mientras lee un discurso en hebreo.
Habla con coherencia y no presenta heridas, aunque en todo momento dirige tímidas miradas al frente buscando aprobación, evidencia de que alguien le está vigilando. “Busco información en los diarios sobre mí mismo y llevo esperando mucho tiempo mi liberación”, explica. “Quiero decir que me siento bien, los muyaidines me tratan muy bien”, añade sin perder ojo de un folio que, no es difícil de imaginar, han escrito otros.
Habla con coherencia y no presenta heridas, aunque en todo momento dirige tímidas miradas al frente buscando aprobación, evidencia de que alguien le está vigilando. “Busco información en los diarios sobre mí mismo y llevo esperando mucho tiempo mi liberación”, explica. “Quiero decir que me siento bien, los muyaidines me tratan muy bien”, añade sin perder ojo de un folio que, no es difícil de imaginar, han escrito otros.
Mucho por hacerDespués de que este verano, al menos en dos ocasiones, Israel se paralizara en espera de lo que se anunció como una “inminente liberación” del joven que nunca se produjo, este intercambio –que se daba a conocer el miércoles—, es la única evidencia hasta ahora de que algo se mueve. La incansable mediación egipcia, y más recientemente la alemana, parecen estar dando sus frutos.
Por parte de Tel Aviv, apremia la necesidad de poner ya fin a esta captura para que las miles de familias judías que mandan a sus hijos al Ejército recuperen la fe en su Gobierno y en sus Fuerzas Armadas. Shalit es para ellos un símbolo. Por parte de Hamas, ha llegado la hora de que Israel relaje el embargo sobre Gaza, y eso nunca sucederá con el militar en cautiverio.
Por parte de Tel Aviv, apremia la necesidad de poner ya fin a esta captura para que las miles de familias judías que mandan a sus hijos al Ejército recuperen la fe en su Gobierno y en sus Fuerzas Armadas. Shalit es para ellos un símbolo. Por parte de Hamas, ha llegado la hora de que Israel relaje el embargo sobre Gaza, y eso nunca sucederá con el militar en cautiverio.
Pero queda mucho por hacer. Serán todavía negociaciones “largas y arduas", reconocía Israel en el mismo comunicado emitido por la Oficina del Primer Ministro en el que se señala que el canje de mujeres por el vídeo debe entenderse como “una medida de confianza” para avanzar.
Prueba de ello, de que en Israel se ha impuesto hacer un gesto hacia Hamas, es que por primera vez en años, cuatro de las prisioneras de la lista son miembros ese movimiento, y tres pertenecen su facción hermana, la Yihad Islámica. Esta excepción, no obstante, parece insuficiente para rebajar la exigencia de los islamistas, que según recordó la pasada semana el ministro de Exteriores egipcios, pasa por la liberación de 1.000 reclusos palestinos. En las cárceles de Israel son más de 11.000, algunos de los cuales permanecen entre rejas sin cargos y bajo una denominación abstracta que les cataloga como “prisioneros administrativos”.
De las mujeres palestinas liberadas, ha trascendido que todas tenían por delante menos de dos años de condena. Todas ellas abandonaban esta mañana la prisión de Hadarim, cerca de Netanya, para ser dirigidas a los centros de detención de Ofer, cercano a Ramala, y Shikma, donde han esperado su puesta en libertad.
Sin demora, el depuesto primer ministro palestino, Ismail Haniya, ha comparecido en Gaza para referirse a esta liberación como "una victoria para la resistencia". "Éste es un éxito para las facciones palestinas que secuestraron a Shalit", declaró Haniyeh durante una rueda de prensa ofrecida en la franja.



