Viernes, 02-10-09
IVA ANGUERA DE SOJO
BARCELONA. «Que les quede claro, el impuesto de sucesiones no se eliminará con este gobierno». Así de contundente, y de claro, fue ayer el portavoz de ICV-EUiA Jordi Miralles, al descartar no sólo la supresión de este impuesto, tal y como reclamaron CiU y PP, sino también la modificación avalada tanto por ERC, en este febate de política general, como por el propio presidente de la Generalitat, José Montilla, antes de que se desatara la crisis económica.
Por si quedaban dudas, Miralles recordó que «el peaje de la muerte» -tal y como lo había calificado el nacionalista Josep Maria Pelegrí- ha supuesto 654 millones de euros en 2009 para las arcas de la Generalitat. Sólo le faltó recordar que es de las pocas tasas no sujetas a los ciclos económicos, porque la gente sigue falleciendo. Atrás quedaron los circunloquios de ERC y PSC sobre «evaluar la modificación de la tasa». En el año de mandato que le queda al tripartito, el impuesto de sucesiones seguirá siendo un ingreso seguro para la Generalitat.
Ambiente preelectoral
La mayoría que forman PSC, ERC e ICV rechazó también sin contemplaciones cualquier posibilidad de crear una comisión de investigación parlamentaria en los próximos meses de precampaña electoral. De hecho, tripartito y CiU fueron incapaces de llegar a un sólo acuerdo en las conclusiones del último Debate de política general de la legislatura, algo que también les sirvió como munición en su enfrentamiento.
Tanto es así, que el tripartito no fue capaz siquiera de pactar con la federación nacionalista sus resoluciones de defensa del Estatut, ante la amenaza de la sentencia pendiente del Tribunal Constitucional, de modo que el Grupo Socialista, se vio votando junto a ERC e ICV contra una resolución de CiU que recogía literalmente las palabras del presidente Montilla cuando el martes advirtió que «las instituciones catalanas no aceptarán ni un paso atrás» con el Estatut.
El portavoz de CiU, Josep Maria Pelegrí, recriminó al tripartito su negativa a pactar la supresión de sucesiones y recordó a ERC que ya votó esa propuesta en el Congreso de los Diputados -donde no tenía visos de aprobarse-. Además, Pelegrí acusó a los republicanos de «bajarse los pantalones» en materia de política agrícola, pero evitó la peliaguda cuestión de las consultas soberanistas como la celebrada el pasado 13 de septiembre en Arenys de Mar (Barcelona). Una cuestión que ERC finalmente tampoco se atrevió a llevar a votación «porque habríamos perdido», según argumento Joan Puigcercós. La respuesta del tripartito fue una oferta para pactar una resolución para recuperar las emisiones de TV3 en la Comunidad Valenciana -el enemigo exterior, en forma de gobierno valenciano, siempre favorece la unidad- y otra sobre el soterramiento de la línea de muy alta tensión (MAT) en Girona, ambas rechazadas por insuficientes por la federación nacionalista.


