La ministra de Economía, Elena Salgado, a su llegada a la reunión del Ecofin en Goteborg/EFE
Actualizado Jueves, 01-10-09 a las 20:33
La ministra de Economía acaba de rebatir al Fondo Monetario Internacional (FMI) desde Suecia al asegurar que las previsiones presentadas por este organismo internacional son más pesimistas que las que maneja el Gobierno. "Nos tenemos que acostumbrar a que las previsiones son muy cambiantes y éstas, de hecho, son diferentes a las de julio y a su vez distintas a las de la Comisión Europea y a las de las de la OCDE", explicó.
Salgado aseguró que el Gobierno tiene que hablar con el Fondo Monetario Internacional "para explicarle algunas cosas que no han entendido, por ejemplo sobre el Presupuesto que acabamos de presentar y otra serie de informaciones". En todo caso, la máxima responsable económica del Gobierno confió en que la realidad sea mejor que la previsión del FMI.
Sobre la previsión de paro para España del FMI en 2010, que alcanzará el 20,2% de la población activa, Salgado rebatió que se trata de una media anual y que su pronóstico es que alcanzará el 18,9% de media en 2010, "aunque puede ser superior en algún momento en el primer semestre del año".
Por otra parte Salgado ha intentado convertir la subida de impuestos anunciada por el Gobierno español en un “mal de muchos”. A su entrada a la reunión de ministros de Economía del euro, el Eurogrupo, Salgado explicó que al igual que España Reino Unido y España han elevado también la presión fiscal “Unos países suben unos impuestos y otros bajan otros”, afirmó.
La realidad es que, hasta la fecha, las dos principales economías del Viejo Continente, Alemania y Francia, han optado por anuncios en el sentido contrario, de rebajas de impuestos aunque el país galo “acaricia” desde hace tiempo la idea de poner un impuesto ecológico para financiar el coste de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.
En todo caso, debate fiscal al margen, la cuestión es que la economía europea, según constataron ayer en la ciudad sueca de Goteborg que acoge la reunión en calidad de país presidente semestral del Consejo de la Unión Europea, los máximos responsables económicos europeos es que la recuperación no está ni mucho menos a la vuelta de la esquina. Y una prueba de ello es que tanto el Presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, como el comisario europeo de Asuntos Económicos, reconocieron que habrá que mantener los planes de estímulo económico por lo menos hasta finales de 2010.
Sobre el desequilibrio de las cuentas públicas que afecta a la mayoría de los países europeos fruto del aumento de los gastos sociales derivados de la crisis tanto Trichet como Almunia coincidieron en que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, el germen del euro, ya estableció en 2005 que se aplicarían criterios de flexibilidad, entre ellos el tope del 3% de déficit público sobre el PIB en periodos de recesión como el actual.
Además de constatar que hay que dar más tiempo a los países para que empiecen a recortar los desequilibrios presupuestarios los máximos responsables económicos europeos insistieron de nuevo ayer en que la consolidación de la recuperación económica pasa necesariamente por mejorar el funcionamiento de los mercados financieros, del mercado laboral y de la productividad de la economía europea en su conjunto. En el terreno laboral el reto pasa, según explicaron, por mejorar la formación y crear centros de búsqueda de empleo activos.




