Hasta agosto los ingresos caen un 28%, los pagos crecen un 22% y los números rojos se multiplican por cuatro
Cifras de la ejecución presupuestaria
x 4
El déficit del Estado se ha multiplicado por cuatro hasta agosto por el desplome de los ingresos y el fuerte gasto
-28%
Los ingresos se han reducido casi un 30% por la caída de la actividad económica y la rebaja y aplazamiento de impuestos
+22,5%
Es lo que se han incrementado los gastos, sobre todo por el plan de inversión local y los mayores pagos a los parados
27.000
Son los millones que ha destinado el Gobierno en lo que va de año a medidas para paliar la crisis
5,73%
Los números rojos del Estado alcanzan ya el 5,73% del PIB y la estimación es que llegue hasta el 8,1% a fin de año
Hacienda no tiene un día de tregua. Las cifras son implacables. Un día después de que los responsables del Ministerio de Economía entregaran al Parlamento el proyecto de Presupuestos para 2010, y le llovieran las críticas de la oposición y los agentes sociales por su propuesta de subida de impuestos, conocíamos los datos de ejecución presupuestaria de los ocho primeros meses del año.
Entre enero y agosto el Estado registró un déficit de 60.340 millones de euros, un 5,73% del PIB, en términos de Contabilidad Nacional, lo que supone multiplicar por cuatro los números rojos alcanzados en el mismo periodo de 2008. Esto es la consecuencia de que por cada euro que el Estado recaudó en los ocho primeros meses del año, se gastaron dos.
Así, mientras los gastos no financieros crecieron un 22,5% y se situaron en los 120.756 millones de euros;los ingresos se desplomaron más de un 28% para situarse en poco más de la mitad, 60.416 euros.
En términos de caja, es decir, teniendo en cuenta los ingresos y los pagos en el momento en el que efectivamente se realizan, el Estado alcanzó un déficit incluso superior, 62.452 millones, frente a los 15.000 millones del mismo periodo de 2008.
Hacienda argumenta que estos números rojos se deben al aumento del gasto en prestaciones por desempleo, a la caída de la recaudación por la coyuntura económica, pero también al impacto de las diferentes medidas tomadas por el Gobierno. En concreto, según sus cálculos, el coste de estas medidas asciende a 27.000 millones, y se repartirían entre reducciones de impuestos, anticipos de devoluciones, mayores aplazamientos, así como a inversiones.
El desglose de las cifras pone de manifiesto la fuerte caída la recaudación tributaria, que en términos de caja ascendió a 100.561 millones de euros, lo que supone un descenso del 18,2% respecto al año anterior. Los ingresos por IRPF se redujeron un 12,5%; los procedentes del Impuesto sobre Sociedades cayeron un 27,1% y los procedentes del IVA, un 38,4%.
El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, reconoció ayer que «este déficit es insostenible a medio y largo plazo, por lo que es importante definir una estrategia de salida que permita que la cuentas se sitúen en niveles más asumibles en el año 2012, tal y como exige Bruselas, informa Ep.
No subir más los impuestos Ocaña aseguró que el Gobierno no tiene intención de subir más los impuestos en el futuro, aunque sí está dispuesto a considerar la posibilidad de cambiar la fórmula de cálculo de alguno de ellos en el marco de la ley de Economía Sostenible para dar más peso al componente medioambiental. «Pero eso no es subir impuestos», insistió Ocaña que explicó que estas posibles modificaciones no tienen nada que ver con la idea de crear una ecotasa o algo parecido, sino que consiste en conseguir una mejor fiscalidad en algunos elementos como los hidrocarburos. En su opinión, podría hacerse algo similar a lo que se hizo con la imposición del automóvil, ligando el tributo al componente contaminante, lo que no aumentaría la recaudación.


