Existe la esperanza de que se corrijan los «tijeretazos» durante el trámite parlamentario
Preocupación y malestar entre los científicos por el recorte presupuestario en I+D
La investigación científica en nuestro país dará un paso atrás de aprobarse definitivamente el recorte en un 15% del presupuesto destinado a I+D propuesto por el Gobierno. Es la opinión que comparten nuestros investigadores, molestos y preocupados por las previsiones del Ejecutivo. Y en nada les convence el mensaje de tranquilidad enviado por la ministra de Ciencia, Cristina Garmendia, que insiste en que la partida global de su cartera se mantiene como en años anteriores.
Para nuestros investigadores, no sólo se trata de perder dinero. «El daño más grande incidirá en el clima de confianza, incluso en la admiración, que habíamos despertado entre la comunidad científica internacional apostando por una España basada en la economía del conocimiento y no en una sociedad del cemento», sostiene el presidente de la Confederación de Sociedades Científicas de España, Joan Guinovart. Asimismo, advierte de que «un frezado en este momento, ante el primer escollo, daría el mensaje de que abandonamos el camino emprendido. Emitiríamos señales de humo diciendo que la investigación no es un objetivo prioritario para nuestro país».
Peligra el futuro de los hijos
Guinovart, que firmó la pasada semana un manifiesto junto a otros investigadores -entre ellos Margarita Salas y Federico Mayor Zaragoza- contra el recorte, no oculta su decepción si finalmente se lleva a cabo, lo que pondría en riesgo el futuro del país. «Si no se sigue la dirección emprendida -dice- estamos poniendo en peligro el futuro de nuestros hijos y nietos».
La esperanza para parte de la comunidad científica, como señala Guinovart, reside ahora en que los grupos políticos puedan introducir enmiendas y corregir los recortes de presupuesto en investigación durante el trámite parlamentario. Y tampoco descartan que una parte del Fondo de Economía Sostenible se dedique a I+D «porque no comprendemos una economia sostenible que no se base en el conocimiento. Si no qué va a ser de la economía sostenible, me gustaría que me lo explicaran», se pregunta.
Aunque el Plan Nacional de Investigación Científica se salva de los «tijeretazos» -«lo contrario habría supuesto un cataclismo», dice el científico-, otras partidas, como infraestructuras y el funcionamiento de los organismos públicos de investigación, han sufrido recortes importantes.
Desde el Centro de Regulación Genómica, su subdirector, Luis Serrano, se lamenta de que «se corten las alas a la investigación ahora que parecía que España despegaba». «Es un desatino cuando el presidente del Gobierno ha dicho que había que fomentar la economía sostenible y del conocimiento. Para el futuro del país es un desastre».
La incertidumbre resulta más que evidente entre la comunidad científica española. Como explicó el subdirector del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), Carlos Martínez, su mayor preocupación reside en la futura situación de las políticas de personal. «Dicen que van a incrementar las becas. Pero ¿qué va a suceder con los contratos? El año pasado ya recortaron la oferta de empleo a la mitad, así que igual este año... A ver qué pasa», se preguntó.
Y más allá llega el presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Rafael Rodrigo, que precisó que esta situación no puede prolongarse a partir del próximo año. Consideró que en el ejercicio de 2011 se tiene que volver a los niveles de 2008 porque, de otro modo, «será muy difícil mantener la operatividad» del CSIC.
«Escatimar es suicida»
El catedrático de Bioquímica de la Universidad Complutense y ex presidente del CSIC, César Nombela, se muestra inquieto ante lo que se avecina. «Todo el mundo reclama menos gasto público improductivo, sobran ministerios como Igualdad o Vivienda y sería necesario refundir otros. Pero, escatimar el gasto en la principal infraestructura que es la creación de conocimiento, es suicida», enfatiza. Acerca de los recursos previstos para 2010 asegura: «El recorte de fondos para I+D resulta lamentable y supondrá un retroceso para nuestro sistema de Ciencia y Tecnología del que se tardarán años en recuperar».
Sobre los efectos de la medida presupuestaria, Nombela asegura que «con los recortes, España se seguirá distanciando de la Unión Europea en creación de conocimiento y tecnología, cercenado el objetivo de cambiar nuestro modelo productivo y apostar por la economía sostenible».
El director de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Miguel Ángel Alario, sostiene que la investigación en España es una cuestión de Estado y, por tanto, todos los partidos deben intentar en el trámite parlamentario de los presupuestos reducir esos recortes. Y advierte de que el problema de la investigación en España va más allá del propio recorte. Y que el cambio de modelo económico pasa por hacer una buena investigación. Eso no será posible sin la implicación del mundo empresarial.
La presidenta de la Sociedad Española de Materiales y catedrática de Física de Materiales de la Complutense, Paloma Fernández, denuncia que esa medida supone que España «se vaya distanciando cada vez más de los países de nuestro entorno en I+D».
Para Fernández, las restricciones «suponen una dilapidación de medios, un desajueste entre los recursos utilizados y los que se van a utilizar». Lamenta que el esfuerzo realizado en los últimos años para crear infraestructuras e incorporar el personal necesario. «Se ha gastado mucho pero los recortes impedirán la incorporación de jóvenes investigadores o la dotación de becas». Paloma Fernández ve contradictorio hablar de la construcción de un Espacio Europeo de Investigación en parelalo al EspacioEuropeo de Educación Superior sin los medios precisos.

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