El recorte del gasto estatal también se hace patente en el esfuerzo inversor del Estado en las distintas regiones españolas, aunque con mayor fortuna para unas que para otras. El montante que el Gobierno dedicará a las comunidades menguará en 2010 un 5,45% y se quedará en 23.652,6 millones (ver gráfico), un importe del que, antes de empezar a repartir, Cataluña y Andalucía tienen que percibir más de un tercio en cumplimiento de sus estatutos de autonomía.
La región que preside José Montilla se embolsa así el 15,2% ó 3.586,7 millones que verá completados con una partida adicional de 860 millones para «proyectos sin determinar» y peajes de autopistas con lo que absorberá al final 4.446,8 millones, equivalentes al 18,64% del total de la inversión. Andalucía, por su parte, obtiene 4.180,4 millones, que representan el 17,7% del total para dar cumplimiento a su «plus» autonómico. Entre ambas, se quedarán con el 36,34% de la inversión estatal.
La mitad, para estatutos
No obstante, estos dos estatutos son los más importantes en concesión de recursos pero no son los únicos. Aragón, Islas Baleares y Castilla y León también cuentan con textos autonómicos que les aseguran ingresos anuales. En el caso de Aragón, en 2010 tendrá que recibir el 4,1% del total ó 964,6 millones mientras Baleares se quedará con el 0,9% ó 217,3 millones pendientes de completar con una cantidad aún por determinar, en tanto que Castilla y León -cuna autonómica del presidente José Luis Rodríguez Zapatero- ingresará 2.412,3 millones o el 10,2% del total. Los estatutos se comen, de este modo, el 51,54% o más de la mitad de los ingresos dispuestos para las diecisiete autonomías.
Entre las comunidades restantes sólo ganan ingresos País Vasco (0,8%), La Rioja (15,5%), Navarra (1,9%), Extremadura (6,1%) y Ceuta (27,3%). Y para cuadrar las cuentas, sufren serios recortes Melilla (-32,4%), Baleares (-24,6%, antes de recibir su compensación autonómica), Aragón (-11,4%), Asturias (-9,2%), Comunidad Valenciana (-9,2%) y Cantabria (-8,2%). El presupuesto de Madrid (-5,8%) cae en línea con el recorte estatal.



