Barbacid pasará a ser un investigador más del CNIO / EFE
Actualizado Miércoles, 30-09-09 a las 14:45
Ramón Colomer, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), ha destacado en una charla con los lectores de ABC.es el «extraordinario prestigio» de Mariano Barbacid, después de que el investigador anunciara su decisión de abandonar la dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). El polémico anuncio ha llegado dos días después de que se conociera la intención del Gobierno de recortar los presupuestos en investigación civil en 257 milones de euros en 2010.
El responsable de los oncólogos españoles no ha querido valorar si la renuncia de Barbarcid resulta acertada en este momento, especialmente si se tiene en cuenta que dirige un centro creado a su imagen y por el que dejó atrás más de 20 años de esfuerzos científicos en EE UU. Colomer, sin embargo, está «seguro» de que el descubridor del primer oncogen humano «ha meditado su decisión». A su juicio, «en este momento hay que valorar sus numerosos logros y agradecerle su enorme contribución al progreso científico», ya que «ha colocado al CNIO en la élite de los centros de investigación del cáncer del mundo». Colomer ha subrayado que los médicos y oncólogos españoles han realizado un «extraordinario trabajo» en «condiciones de escasez presupuestaria».
Traspasar el mandoLa marcha de Barbacid de la dirección del CNIO ha sido una auténtica sorpresa. Aunque había manifestado en otras ocasiones su intención de dedicarse de lleno al trabajo científico, son conocidos los tiras y aflojas por la asignación de fondos que ha tenido el director del CNIO con las diferentes administraciones. En el año 2000 estuvo a punto de dimitir cuando la entonces ministra de Sanidad, Celia Villalobos, quiso cercenar el presupuesto del centro de investigaciones oncológicas. Las ayudas europeas salvaron a su equipo de trabajo.
El responsable de los oncólogos españoles no ha querido valorar si la renuncia de Barbarcid resulta acertada en este momento, especialmente si se tiene en cuenta que dirige un centro creado a su imagen y por el que dejó atrás más de 20 años de esfuerzos científicos en EE UU. Colomer, sin embargo, está «seguro» de que el descubridor del primer oncogen humano «ha meditado su decisión». A su juicio, «en este momento hay que valorar sus numerosos logros y agradecerle su enorme contribución al progreso científico», ya que «ha colocado al CNIO en la élite de los centros de investigación del cáncer del mundo». Colomer ha subrayado que los médicos y oncólogos españoles han realizado un «extraordinario trabajo» en «condiciones de escasez presupuestaria».
Traspasar el mandoLa marcha de Barbacid de la dirección del CNIO ha sido una auténtica sorpresa. Aunque había manifestado en otras ocasiones su intención de dedicarse de lleno al trabajo científico, son conocidos los tiras y aflojas por la asignación de fondos que ha tenido el director del CNIO con las diferentes administraciones. En el año 2000 estuvo a punto de dimitir cuando la entonces ministra de Sanidad, Celia Villalobos, quiso cercenar el presupuesto del centro de investigaciones oncológicas. Las ayudas europeas salvaron a su equipo de trabajo.
Barbacid comunicó su renuncia, no como una dimisión, sino como el deseo de abandonar un puesto de mando burocrático para dedicarse a su pasión, la investigación. Dijo que su objetivo había sido situar el centro al máximo nivel y, una vez logrado, creía que era el momento de traspasar el mando. El Ministerio de Ciencia e Innovación ha confirmado esta mañana la marcha del científico.



