El izquierdismo del presidente español fue muy aplaudido en el congreso laborista
Actualizado Martes, 29-09-09 a las 11:32
José Luis Rodríguez Zapatero ha recomendado a los laboristas británicos que sean “fieles y coherentes” con los tradicionales valores de la izquierda, en gran parte cuestionados por el Nuevo Laborismo que hace doce años les llevó al poder, como receta para vencer contra pronóstico a los conservadores en las generales de mayo de 2010.
Tras la derrota del domingo de los socialdemócratas alemanes, el PSOE ha quedado como un socio de referencia para el Gobierno de Gordon Brown. El “premier” británico presentó a Zapatero ante los congresistas de su partido como “uno de los mayores líderes progresistas del mundo”. “Mi buen amigo José Lui”, dijo comiéndose la ese.
Zapatero y Brown se entrevistaron durante casi media hora en el marco del congreso del Partido Laborista, dentro de la gira que el presidente del Gobierno español tiene previsto completar antes de que España asuma en enero la presidencia del Consejo Europeo. Luego Zapatero pronunció un breve discurso en el plenario. Lo hizo en castellano, mientras que el otro invitado, el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, lo hizo en un buen inglés.
Zapatero se deshizo en elogios de Brown, a quien tuteó llamándole Gordon, y definió como el gran timonel que, para suerte del mundo, ha sabido liderar la salida mundial de la crisis. Unos excesos verbales que los congresistas aplaudieron con agradecimiento. El presidente del Gobierno español hizo el guiño de celebrar “la inteligencia y el buen gusto” de diez millones de británicos que anualmente van de turismo a España y repitió varias veces su apuesta por las energías renovables, su interés por los países pobres y la conveniencia de transferencia tecnológica al Tercer Mundo, aspectos que encajaban en el tema del debate sobre energía y medio ambiente al que se le había invitado.
En su entrevista personal, la primera que mantienen desde que Brown llegó al poder hace dos años, ambos repasaron la agenda de los acuerdos de la última reunión del G-20. El “premier” británico destacó la importancia de la participación española en ése y otros foros internacionales. También abordaron otras cuestiones internacionales, como la situación en Afganistán, donde ambos coincidieron en que son los propios afganos los que deben ir tomando responsabilidad de la seguridad en su país, lo que permitiría una futura retirada de las tropas occidentales.


