Actualizado Martes, 29-09-09 a las 17:03
Al hilo de las redobladas tensiones generadas por la cada vez más sospechosa infraestructura nuclear del régimen de Teherán, la Administración Obama se encuentra elaborando a marchas forzadas un paquete de duras sanciones económicas en el marco de Naciones Unidas. Estas represalias podrían incluir el bloqueo de inversiones extranjeras en la decisiva industria del petróleo y gas de Irán, además de restricciones contra una lista ampliada de sus instituciones bancarias.
Junto a estas represalias financieras, la Casa Blanca también se habría embarcado en un esfuerzo diplomático para orquestar la mayor coalición internacional posible contra la sospechada proliferación nuclear de Irán. Con la intención, según informa ayer el "New York Times", de poder sancionar a la teocracia de Irán incluso si China y Rusia utilizan sus poderes de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear una resolución de castigo.
Frente a las grandes dudas sobre la efectividad de este tipo de sanciones contra el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad, el secretario de Defensa de Estados Unidos ha insistido en que todavía existe margen de presión suficiente sobre todo en lo relacionado a energía y tecnología. En declaraciones a la CNN, Robert Gates ha hablado de "una lista bastante rica" de objetivos económicos.
La Administración Obama no ha dudado en calificar de "provocación" el ensayo con misiles de largo alcance realizados ayer por la porción de la maquinaria militar de Irán controlada directamente por los Guardias de la Revolución. Según Robert Gibbs, portavoz de la Casa Blanca, esta demostración de fuerza "se englobaría dentro de la naturaleza provocadora con la que ha operado Irán en el escenario mundial durante los últimos años".
Como parte de unas anunciadas maniobras de dos días, denominadas "El Gran Profeta IV", este lunes Irán lanzó con éxito versiones mejoradas de sus misiles Shahab-3 y Sajjil-2. Ambos modelos tienen un alcance de hasta dos mil kilómetros. Lo que supone la posibilidad de atacar a Israel, partes de Europa y bases militares de Estados Unidos en el Golfo Pérsico.
Toda esta espiral de tensiones se produce justo antes de que el próximo jueves se retomen en Ginebra las negociaciones nucleares con Irán por parte del denominado grupo 5+1, integrado por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y Alemania. En este foro, se espera que Estados Unidos, secundado por Francia y Gran Bretaña, exija un inmediato acceso a las adicionales instalaciones para enriquecer uranio denunciadas la semana pasada.(



